Aventura, deportividad y competitividad, los vencedores
Un año más, el Sáhara Aventura ha sido una prueba deportiva marcada por el compañerismo y el espíritu aventurero de todos ellos.

La tercera edición del Sáhara Aventura permanecerá en el recuerdo de todos sus participantes por haber sido un año más una prueba deportiva marcada por el compañerismo y el espíritu aventurero de todos ellos. El nivel de competición ha dado un paso de gigante, tanto es así que algunos temen que se pierda pronto el gran ambiente que caracteriza a este evento.
Puede que los coches lleguen cada vez más preparados y que sus pilotos y copilotos no se lo tomen sólo como una forma de pasar el rato pero aún así, sigue primando la amistad y deportividad entre navegantes y organización. Fueron nueve días de aventuras por el desierto, antes, durante y después de los cinco días de etapas y en la memoria de todos quedarán muchas y divertidas anécdotas para contar.
Exit Resolution se proclamó ganador de esta tercera edición y lo hizo de forma clara y con la aprobación y felicitación de todos sus compañeros. Carlos de León, Juan de Aguinaga, Paco Flores y Jesús Roctsa acudieron a la prueba sin equipo de asistencia y era la primera vez que los cuatro juntos se ponían en marcha en una carrera.
Carlos y Juan son buenos amigos desde hace ya muchos años y hace dos que compraron juntos, por poco más de 1000 euros, el Mitsubishi Montero con el que acudieron al Sahara. Con 700 euros más ARC y Miramar prepararon el vehículo para participar en pruebas de navegación y orientación. Es un coche con motor de gasolina de cuatro cilindros y una carburación de 2600 cc.
Mucho trabajo
Fabricado en 1986 con un motor realizado por "Froilán", cuenta con un depósito de 60 litros además de una reserva de tres gerricanes de 20 litros cada uno. Han sido muchas horas de trabajo antes de comenzar a competir con él, pero los resultados están siendo por el momento muy positivos. Entrenan los fines de semana anteriores a las carreras para poner el coche a punto e ir estudiando el terreno y además Juan, encargado de la orientación, prepara con mucha antelación los mapas de la zona.
Según él, "es sólo cuestión de mucho tiempo y trabajo delante de los mapas", pero no cabe duda que cuenta con una especial facilidad para encontrar los "way point" en el terreno con un mínimo margen de error.
En el otro coche, también un Mitsubishi Montero, Paco Flores y Jesús "Roctsa" completaban el cuarteto ganador de la prueba. Era la primera vez que esta pareja de navegación llevan juntos tres años) participaban en una competición con Carlos y Juan y la experiencia no ha podido ser ni acabar mejor. Paco compró su coche el año pasado por 24.000 euros (cuatro millones de pesetas), ya preparado para este tipo de pruebas.
Se hizo en 1995 y dos años después Ramón Vila participó con él en el Paris Dakar, pasando después al piloto Juanma Indo. Es un coche con motor VG de gasolina con 550 litros de depósito, con una capacidad de 3500 cc de cilindrada, de 24 válvulas y una potencia de 240 caballos. Jesús (conocido por Roctsa por haber tenido un "Asia Roctsa"), es el encargado de las reparaciones. Su facilidad para la mecánica les ha permitido tener los dos coches siempre a punto a pesar de no llevar equipo de asistencia.
La mejor estrategia
Los cuatro han trabajado diariamente en equipo y para ellos ha sido la mejor estrategia posible para ganar esta prueba. "Ha sido una carrera de David contra Goliat", explicaba Carlos a AS, satisfecho de haber ganado una prueba de tan alto nivel participando con recursos muy limitados y compitiendo al mismo tiempo con equipos muy bien preparados y con importantes ayudas de la asistencia. Ahora sólo les queda encontrar un buen patrocinador que apueste por ellos y les permita aumentar sus aspiraciones deportivas.
Isuzu Rumbo Zero, segundo clasificado Antonio Maymo, Carlos Gómez, Antonio Gutiérrez y Antonio Artime componen el equipo Isuzu Rumbo Zero que contó con la ayuda de la asistencia de Francisco Albiñana, padre e hijo. Con dos Isuzu Trooper (uno diesel y otro gasolina), partieron desde Madrid como uno de los favoritos y dispuestos a mejorar el segundo puesto de la pasada edición.
Estos vehículos de serie cuentan con una única modificación, la de las suspensiones. "Somos el equipo de la improvisación, competimos por gusto y no venimos con mucha preparación", explica a AS Antonio Maymo, quien ya es la tercera vez que participa en el Sáhara Aventura. Su estrategia es tratar de competir equilibrando velocidad y navegación: "este prueba te obliga a ser un equipo y tiene una gran filosofía porque te permite relajarte y disfrutar del viaje además de competir".
Xport 4x4, terceros con dos Toyota HDJ 80
El tercer equipo clasificado, Xport 4x4, lo forman los pilotos Carlos Rentero y Martin Ormazábal y los copilotos Juanma San José y José Vasco. Este año ya han salido juntos en tres carreras y en dos de ellas (Madrid y Toledo) han acabado en primer lugar. Subidos en dos Toyota HDJ 80 han destacado principalmente en las dunas, donde acabaron la etapa en segunda posición.
Tienen como asistencia a la pareja formada por Manolo Cabrera y Ramón Lozano, éste último es mecánico de Manuel Prieto, el piloto español que alcanzó hace unos años el segundo puesto en el Paris Dakar. Este año la asistencia ha tenido más trabajo de lo normal ya que han tenido que reparar el motor de arranque, el grupo delantero, la barra de dirección, etc
Tanto fue así que cerca estuvieron de perder la tercera plaza en la última etapa ya que penalizaron el 66 % de la puntuación del día puesto que las averías les impidieron pasar los dos controles de paso.
Carlos y Juanma intercambian posiciones cuando participan en el Campeonato de España de Raids y ya llevan compitiendo juntos seis años. Todo el equipo que ha acudido a Marruecos no descarta cumplir el sueño de participar en una edición del Paris Dakar y esperan ser, dentro de dos ediciones de dicha carrera, uno de los grupos españoles que tomen salida en la capital francesa.
En esta prueba han notado que el nivel ha subido de un año para otro y cuestionado por el riesgo existente en pruebas de este tipo, Juanma asegura que "en este tipo de carreras el peligro existe si uno lo busca".
Premios especiales
Los premios especiales otorgados por la organización fueron, en la categoría de navegación por arena (Trofeo ARB), para Road House Curiel 4x4. Los hermanos Serrano Dieguez, Julián Curiel y Felipe Martínez (con la asistencia de Ricardo Araújo y Luis Benítez) acabaron la carrera en sexta posición después de llegar entre los tres primeros en tres de las cinco etapas.
El segundo día no pudieron entrar por la meta por las averías en los Toyota HDJ 80 y les impidió sumar puntos, perjudicándoles claramente en la clasificación general.
El premio a la navegación sin ordenador fue para Dakar Auto, el equipo vasco que acabó en duodécima posición sin más ayuda que la de su propia interpretación de los mapas.
En una carrera en la que la mayoría de los navegantes se apoya en el sistema informático no cabe duda que contar únicamente con el mapa en mano aumenta la belleza de este tipo de pruebas.
En la conducción sin asistencia el premio fue a parar a Attsu Iberutas (quintos en la general) que participaron sin compañía de un tercer vehículo de apoyo. Y Ciudad de Huelva se llevó el trofeo como primer vehículo de serie, quedando decimoquintos en la general.
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El galardón a la deportividad volvió a recaer en Limón 4x4, por su espíritu aventurero que refleja el de la competición en sí. Eduardo Capa y Remedios Cubillo en su Land Rover Ligero y Alfonso Fernández y Laura Crespo en un Mitsubishi Montero dejaron claro que lo importante es participar y trabajar en equipo, sean cuales sean las características de los vehículos y las ayudas externas.
Limón 4x4, junto a ITI 4x4, amenizaron esta tercera edición del Sahara Aventura vestidos con los turbantes árabes y pasaron a llamarse ellos mismos los "moradores de las dunas".