Yo digo Martín Tello

Autonomía necesaria

Martín Tello
Redacción de AS
Actualizado a

Bofetones históricos. Glenn Ford a Gilda, Mike Davis a Iturriaga y el Pamesa al Real Madrid. Un sopapo de tal calibre que aún tiemblan los cimientos del Pabellón, aún les escuece la mejilla a Imbroda y Valdano. En la Casa Blanca se han quedado groggys. El imperio merengue se resquebraja en baloncesto. Florentino y su cohorte están confusos. La sección se ha convertido en bomba que amenaza estallarles entre las manos. No saben qué hacer con ella.

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La primera medida es política: independencia. Fútbol y baloncesto deben gestionarse, maniobrar y convivir como entidades vecinas, pero autónomas. Una vez concedido un presupuesto, la Directiva madre no debe interferir para nada en las decisiones del hijo; una vez elegido un virrey para la sección, el presidente debe hacer una delegación absoluta de poderes.

Todo lo dicho no es nuevo. Lo hizo Bernabéu con Saporta, y lo han hecho tanto Núñez como Gaspart con Salvador Alemany. En los partidos del Palau quien preside es Alemany. Gaspart, si acude, es en cierto modo un invitado. Y en el Barcelona no hay un director general deportivo con mando en ambos campos. Jorge Valdano no gana para disgustos y patinazos con el baloncesto, por la simple razón de que es un deporte que no conoce. Sería más práctico y más razonable que ocupase todo su tiempo en lo que domina: el fútbol. Los rebotes, para otro.

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