"Echar a Moya es echarme a mí"
Sergio Morgado, secretario técnico, ata su futuro a la suerte del entrenador, al que podrían destituir si pierde mañana.

La paz en la junta de accionistas llegó con el trasfondo de una situación deportiva muy precaria. El equipo va último y ha encarrilado cuatro derrotas consecutivas. El partido de mañana ante el Rayo ya se ha convertido en un ultimátum encubierto para Ramon Moya, un técnico que comenzó con dos triunfos consecutivos (Recreativo y Málaga), pero al que la propia inseguridad de sus jugadores le está condenando.
El ascenso de Moya desde el B a Montjuïc vino avalado principalmente por Sergio Morgado. El secretario técnico siempre fue el que más luchó por que uno de la casa estuviera al mando del banquillo profesional del Espanyol. Por eso, y después de todo lo que tenido que soportar, Morgado desearía que el club le despidiera si hace lo propio con Ramon Moya. "Antes de que le echen a él, que me echen a mí", dijo Morgado a AS.
Así las cosas, y si el resultado de mañana no acompaña, la directiva puede hacer frente a un vacío de poder importante si decide prescindir de Moya y, claro está, le añade la destitución de Morgado.
La figura del secretario técnico no ha sido demasiado considerada en el club, y más desde que decidió ponerse del lado de Paco Flores, en los momentos en los que todavía se desconocía si el entrenador iba a renovar o no. El fichaje de Juande Ramos fue el primer desengaño de Morgado, que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2004.
Morgado ha trabajado a destajo desde que el mismo Flores lo incorporara al área deportiva, y siempre trató de adecuarse a las limitaciones económicas que le fijaban desde la dirección deportiva. Es por ello que no ha sido señalado como el culpable del, hasta ahora, fracaso deportivo del nuevo proyecto diseñado por el consejo directivo, en el que se decidió fichar en vez de seguir apostando por el trabajo de cantera.
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En los días últimos se filtró, de manera interesada, que el club había mantenido contactos con Javier Subirats, antiguo secretario técnico del Valencia, para que tomase (casi desde ya) las riendas de la gestión de fichajes para la próxima campaña. Este hecho fue categóricamente desmentido por Dani Sánchez Llibre y Josep Lluís Marcó.
De todos modos, las horas de Morgado en el Espanyol están contadas, pese a que el orgullo y la profesionalidad del extremeño no se lo merecen. Por el momento sigue rastreando en el mercado de fichajes por si Moya tiene a bien reforzar al equipo a partir del 1 de enero. Rafa Monfort le ayuda en esa tarea.