El diluvio y Cissé amenazan al Betis
Los verdiblancos necesitan renta para Auxerre y tienen la duda de Capi.


Cissé, Fadiga, Kapo y toda la exótica tropa del Auxerre se entrenaron ayer en un escenario en nada cercano a sus raíces africanas, como debería ser el Estadio Manuel Ruiz de Lopera. Para Cissé y compañía, las cortinas de agua que diluviaban sobre Heliópolis, en nada ciudad del sol, les recolocaban en las campas francesas de Auxerre...
Porque esto es lo que hay cuando desembarca ese Cissé que Víctor Fernández describe como el mejor delantero del mundo: toda el agua del mundo, un conato de riada... casi como cuando el Girondins de Burdeos y de Zidane se presentó en el Villamarín (aún no Ruiz de Lopera) para eliminar al Betis en 1995.
Digamos que aquello fue en el Pleistoceno Superior. Por cierto, algunos arqueólogos despistados harán esta pregunta: ¿El campo del Betis tuvo algún otro nombre, alguna otra vez...?
A Víctor le preocupan Cissé... y Capi, cuyo ataque gripal puede dejar paso a Fernando. Vuelve Alfonso a Europa. Por cierto, y da que pensar: el de Getafe se perdió, por cierta lesión de tobillo, toda aquella eliminatoria de 1995-96 con el Girondins.
Es como si los engranajes de la historia siguieran funcionando, aunque con manipulaciones interesantes. Si en siete años, el Betis vuelve a jugar con un equipo francés en la Copa de la UEFA y Cissé está en el Madrid, la cosa será el asombro... de los que sigan vivos, naturalmente.
Desde el palco, a Alfonso le seguirá su presidente (Napoleón o el Gran Capitán, según un accionista). Con el agua y con Cissé, hay que ganar... por la que pueda caer en Auxerre. Por lo demás, no hay que preocuparse: dentro de siete años, el Betis, con o sin Alfonso, Cissé o Zidane, seguirá teniendo el mismo presidente: El Gran Capitán, el gran timonel Don Manuel.
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Con alguna diferencia, el escenario que se está preparando hoy en Heliópolis recuerda a otro de hace casi siete años exactos: el 8-12-95, también en medio de un diluvio que acababa con la sequía, el Betis caía eliminado ante el Girondins de Burdeos en tercera ronda de la Copa de la UEFA. Otro equipo francés, otra borrasca... otra tercera ronda de la Copa de la UEFA. La diferencia es que aquel Betis-Girondins era el partido de... vuelta. En la ida, en el Parc Lescure bordelés, el Betis, que entrenaba Serra Ferrer, había perdido por 2-0 ante el Girondins, dirigido por el entrenador yugoslavo Slavo Muslin. El Betis no pudo contar con Alfonso, lesionado en el tobillo en un amistoso con la selección, en Elche. Tras el 2-0 de Burdeos, las pocas esperanzas béticas volaron al minuto de juego de la vuelta con un gol espectacular de Zinedine Zidane: vaselina desde el centro del campo sobre Jaro. El Betis ganó el partido por 2-1, pero fue eliminado. El Girondins, con Zidane y Dugarry, perdería la final con el Bayern.