Los goles del bien nacido
Mendoza iba de farol. "Alcaraz nos ha subido a Primera y con él lograremos la permanencia". Al final, más de lo mismo. Si pierde, a la calle y yo a lo mío. "El fútbol es injusto". Es lo fácil, pero algunos como Miranda y Teresa Rivero aguantaron con Lotina y Manzano y les fue bien. Alcaraz ya conoce con quién se la juega.
Noticias relacionadas
Pero Mendoza no contaba con Raúl Molina (¡por cierto, felicidades en tu veintiséis cumpleaños!), el delantero que Lucas rescató del destierro en Leganés y quien se convirtió en ídolo recreativista durante el ascenso. El domingo, Raúl le devolvió el favor porque de bien nacidos es ser agradecidos. Restaban ocho minutos para el final del partido. Mientras Mendoza afilaba la guadaña y ensayaba el gesto de "ha sido una dura decisión que nos duele mucho", Alcaraz llamó a Molina. No le dijo nada, no hacía falta. Una mirada, la misma con la que le recibió el día que llegó del Leganés, fue suficiente. Ocho minutos, 480 segundos. No necesitó más. Cazó dos balones y marcó dos goles.
El jerezano era la baza de Alcaraz para ver el órdago que le había echado el presidente. El farol le salió caro al directivo. Si Mendoza no es tonto, no desestabilizará más el vestuario. Alcaraz, que es inteligente, seguirá jugando la baza de Raúl Molina. Y el delantero, que es listo, se lo agradecerá con goles.