Primera | Valencia

Kily perdona a David Aganzo

"Le dije que estuviera tranquilo, que sé que lo hizo sin mala intención". El jugador argentino abandonó ayer el hospital.

<B>CON MULETAS</b>. Kily González fue operado el domingo y ayer mismo ya pudo regresar a su domicilio.
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Kily González ya ha iniciado su particular cuenta atrás para volver cuanto antes a los terrenos de juego. El argentino salió ayer con muletas del Hospital 9 de octubre acompañado de su esposa Raquel y de su agente Marcelo Lombilla, que no se han separado de él desde la noche del domingo, y confía en poder jugar antes de que se cumplan tres meses: "Quiero darle las gracias a toda la gente de Valencia por los ánimos que me están dando. Trataré de volver lo antes posible porque su apoyo me deja contento para acortar el tiempo de recuperación".

A lo largo de todo el día, el argentino recibió la visita de la mayoría de sus compañeros, casos de Salva, Albelda, Curro Torres, De los Santos, Djukic, Pellegrino o Fabio Aurelio que acudieron nada más finalizar la sesión de entrenamiento. Tampoco faltaron las visitas de consejeros, miembros del cuerpo técnico o amigos del futbolista, que coincidían en asegurar que el internacional argentinose encontraba bastante animado, pese al contratiempo. "Estoy tranquilo porque ahora solamente puedo resignarme y afrontar la lesión pues tengo ganas de recuperarme pronto, cuando las cosas no empiezan bien...". Recién salido de su habitación, Kily recordó cómo fueron los momentos posteriores a la jugada en la que resultó lesionado, justo cuando el encuentro estaba llegando a su fin: "Llamé enseguida al doctor porque sentí como cuando se rompe una caña". El otro protagonista de esta desafortunada historia fue David Aganzo, autor de la entrada que llevó al valencianista al quirófano. El delantero del Valladolid se preocupó en el mismo césped por ver cómo se encontraba su rival y, nada más finalizar el partido, pasó al vestuario blanquinegro entristecido por su acción.

Pese a lo sucedido, Kily no le guarda ningún tipo de rencor: "Hablé con Aganzo y le dije que se quedara tranquilo, que sé que lo hizo sin mala intención y que esto son cosas del fútbol", aseguró Kily en un tono conciliador después de salir del hospital junto a su compañero de equipo Vicente, que estaba visitándolo cuando le dieron el alta.

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Pudieron cambiarle

Dentro de la mala suerte que tuvo Kily, hay un hecho más que incide en ese aspecto y es que, minutos antes de la lesión, el técnico del Valencia se planteó retirarlo del campo. Benítez y sus ayudantes vieron que el argentino se tocaba la parte posterior del muslo y, para evitar una lesión muscular, pensaron en sustituirlo, pero ya habían hecho los tres cambios.

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