Deferr, Vivó y Elena Gómez, en tres finales
Los chicos, en suelo y paralelas, como segundos; ella, en suelo, como tercera.

Por orden cronológico, Elena Gómez (en suelo), Gervasio Deferr (en suelo) y Andreu Vivó (en paralelas), se clasificaron ayer para las finales, a las que sólo acceden los ocho mejores en estos mundiales de especialistas. Y, además, no se meten como meros comparsas: los tres han demostrado que con capaces de subir al podio; los tres tienen ejercicios con valor de medalla.
En esta sucesión temporal, Elena Gómez falló en la barra (novena) pero en el ejercicio de suelo estuvo a su nivel de élite, con una nota de 9,437, es decir, a una diferencia inapreciable de las dos mejores ayer, la estadounidense Samantha Sheehan y la brasileña Daniele Hypolito, cuyo hermano también pasó a la final de suelo masculino y a quienes apoya financieramente el madridista Ronaldo. Pues bien, las dos mejores acabaron con 9,45, trece centésimas más que la mallorquina, que mañana tendrá su oportunidad de subir al podio, con permiso de la uzbeca Chusovitina, ayer octava.
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Cuando le llegó el turno a los chicos, Deferr no defraudó en su aparato. Venía con la séptima mejor nota, lo que significaba incertidumbre para acabar entre los ochos mejores. Dicho y hecho. Tres diagonales casi perfectas y 9,65, la segunda mejor nota del aparato, tan sólo superado por el rumano Dragulescu, su gran rival esta tarde, con permiso del chino Yang Wei, otro con opciones al oro.
A última hora el grupo de finalistas españoles se amplió con Andreu Vivó, que en las paralelas firmó una de sus mejores actuaciones de siempre: 9,512. Es decir, se mete en la final con la segunda mejor nota del aparato, superado sólo por el chino Li Xao-Peng, con 9,587, menos de una décima de diferencia, lo que también abre el abanico de posibilidades españolas.