Primera | Barcelona - Real Madrid

El derby de las cuentas pendientes

Figo y Ronaldo, contra su pasado. El Barcelona se hace más fuerte por la ausencia de Zidane. El Madrid quiere romper una racha de 19 años sin ganar

<b>EL PENALTI DE HACE UN AÑO</b>. Christanval y Xavi derriban a Raúl. El árbitro no pitó nada.
Actualizado a

Es imposible imaginar un partido mejor que un Barcelona-Real Madrid y es imposible pensar en un campo mejor que el Camp Nou, tan grande que es imposible esconderse, tantos espacios que es imposible no ser bueno si eres bueno, nos sobra todo el sábado hasta las nueve.

Si hoy se notan nerviosos o les falta el resuello, no se preocupen: el derby comenzó ayer. Lo que se presentaba como un partido que el Barcelona sólo podía equilibrar gracias al factor campo, se inclinó de repente hacia los azulgrana, conocida la ausencia de Zidane, víctima de una lumbalgia, a los héroes sólo se les puede atacar por la espalda.

Pierde mucho el Madrid sin Zidane, el futbolista que rescató el honor en el Camp Nou, autor allí de dos goles y de una victoria, la conseguida en Champions. Queda Raúl, es cierto, pero es difícil que él pueda iniciar la revolución en el Norte y acabarla en el Sur, un viaje que sólo puede cubrir Nureyev de un brinco o plié. También está Ronaldo, Bambi o pantera, sólo el cielo el sabe, es difícil entender a los niños y a lo mejor a este los pitos le suenan a samba.

Y Figo, que si supera el pánico quizá se dé cuenta de todo el poder que otorga ser odiado por cien mil personas que gritan justo cuando tú decides. Si domina ese efecto se puede convertir en el flautista de Hamelin. Otra historia sería salir entero de allí.

Por lo que se refiere al sistema, no sería extraño (más bien, lógico) que el instinto de supervivencia hiciera que el Madrid se replegara y juntara líneas un poco a verlas venir y a la espera de un contraataque, necesidad táctica que coincide con el sentimiento de la plantilla: no querías balones Ronie, pues te vas a hartar.

El Barcelona, como le suele ocurrir en tiempos dispersos (en tiempos de Van Gaal), vivirá una experiencia religiosa y multiplicará su fútbol y su ansia. Se basará en los del cartabón, los que saben: fundamentalmente Xavi, Kluivert y Riquelme, experto en hacer trajes al Madrid. Y el pegamento lo pondrán Cocu y Motta, dos futbolista que parecen tres o cuatro (nos gustan).

Noticias relacionadas

Porque salvo enajenación de Van Gaal, está previsto que Saviola se quede en el banco, no vaya a haber mucho libertinaje; pero no critiquemos, que es de agradecer este deportivo intento por equilibrar el encuentro.

Luego están los efectos psicológicos que dejarán la victoria o la derrota, los 19 años que lleva el Madrid sin ganar en Liga en el Camp Nou, cosas para pensar en este sábado que nos sobra hasta las nueve.

Te recomendamos en Polideportivo