Van Gaal: "Yo trabajo"
Entre atascos, decenas de turistas extranjeros del Museu azulgrana y holandeses que van y vienen en aerotaxi, Louis van Gaal controla hasta el último detalle de este Barcelona que va a enfrentarse con el Real Madrid.


El Minivan Renault Velsatis gris plateado se sumió ayer en el atasco de Juan XXIII a las 14:45 horas. Al volante del monovolumen, moderno y futurista, Louis van Gaal Aan, ex ayudante de Leo Beenhakker en el Ajax, director técnico del Fútbol Club Barcelona de hoy, miraba a la húmeda ciudad de los prodigios: retador, cómo no.
A las horas en que Van Gaal abandonaba el Camp Nou junto a algunos amigos, más de media ciudad, incluidos jugadores y periodistas, ya estaba almorzando. Guiris ingleses y turistas salvadoreños emergían de la Botiga, la tienda Nike del Barça vecina al Museu y al palau Blaugrana. Y sonrosado, fornido, grandullón, el entrenador de Amsterdam salía de la especie de mazmorra sin ventana que él gusta de llamar despacho.
Allí, en las tripas del Camp Nou, una impresora gigante da forma humana a los proyectos del cerebro más ladrillescamente célebre por los guiñoles de Canal Plus.
"Yo trabajo. Aquí se trabaja". Esa es la declaración de derechos humanos de Louis van Gaal, enamorado de los minivans Velsatis y la Fórmula Renault por obra y gracia del gusto de su señora, Truus, buena amiga de la gente de Renault. Los planes de LVG y el trabajo fenomenaal (fenomenal en holandés, de nada) de la impresora y su cerebro no se reducen a tácticas de partidos. No...
En la mente de Van Gaal anidan, también infatigables, ciertas obsesiones: Johan Cruyff y su carisma seductor. Hacerse querer del soci azulgrana y conseguir el perdón por las tropelías del pasado. Planificar el futuro. Planificarlo todo. Incluso los aerotaxis. ¿Los aerotaxis, dice usted...? Sí, porque Van Gaal ideó, planteó y consiguió que sus internacionales holandeses regresaran del Alemania-Holanda de Gelsenkirchen en aerotaxi, bajo la escolta de su hombre de confianza, Andris Jonkers. Lo que en principio era un brindis al sol, ahora ya es ley para Gaspart. Ley marcial, fenomenaal.
El Yo trabajo, aquí se trabaja es el Dieu et Mon Droit, el Dios y Mi Derecho, el lema que guía la vida azulgrana de Van Gaal, un símbolo de puritana profesionalidad ante el aura de bon vivant y brillantez que envuelve los pasos de Cruyff.
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La impresora no descansa. Junto a ella, en el cubil del holandés, habita la maqueta de la nueva Ciudad Deportiva del Barça, la idea más querida de Van Gaal: inspirada en lo que tiene el Ajax, pero "con más árboles": ¿el fin del Mini Estadi...?
Ayer, Jordi Sunye, de Ona Catalana, inició así una pregunta a Motta: "Hasta ahora, el Barça ha dado a las bandas 200 pases más que el Madrid..." Motta se quedó pasmao. Pues los 200 pases, los arbolitos y los aerotaxis germinan a bordo de una furgoneta... y maduran en la impresora gigante del despacho sin ventanas: Yo trabajo.