Capi salió a hombros de Los Carmenes en 2000
La afición premió así su aportación a que el Granada, en el que estaba cedido, jugará la liguilla de ascenso a Segunda: "Me sentí como Curro".

Y Capi, como Miguel Ríos, volvió a Granada, al lugar en el que el verdiblanco fue más Currocapi de Camas que nunca, futbolista convertido en torero por un día y tan torero como el Faraón. Por si no lo sabían, Capi salió a hombros del estadio en el que jugará la Selección esta tarde, El Nuevo Los Cármenes. Jugaba en el Granada, cedido por el Betis: "Fue en el último partido de Liga de hace dos años. Nos jugábamos la promoción de ascenso a Segunda y el rival era, precisamente, el Betis B. La gente me decía por la calle no te dejes ganar contra tu equipo, eh. Pero yo di el máximo, puse dos asistencias de gol, vencimos 3-1 y nos clasificamos para la liguilla. La gente del Granada me sacó a hombros por la puerta del estadio. La leche".
La vida le ha dado muchas vueltas , tantas como para visitar aquel estadio de mítico recuerdo vestido con la rojigualda. En sólo dos años, de Segunda B a la Selección: me encuentro contento con el Betis, un equipo de moda en el que quiero jugar muchos años".
Pues sí, en el Betis, con toda una cuadrilla del arte a su servicio: Joaquín, Denilson, Alfonso... Garantía de que vivirá muchos días más de triunfo como el que le permitió salir a hombros el día que confirmó su alternativa como estrella, en el Nuevo Los Cármenes. Después de aquel día llegó el Betis y después del Betis, la Selección. Capi señala hace un gesto torero (con musho arte, que pa eso es de Camas) y se despide con un guiño a su paisano Curro: "¿Es sospechoso, eh?. Como Curro Romero, de Camas, como yo, un fenómeno. Me sentí torero por un día". Olé, Capi.
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En Granada compartía piso con dos más del Betis B
La vida de Capi, y de tantos futbolistas que intentan hacerse un hueco en Primera a base de cesiones, no ha sido nada fácil. En el verano del 99 decidió marcharse a Granada para tener minutos junto con dos compañeros en el filial del Betis, Manolo y Pedro. El destino no les ha deparado lo mismo que a Capi. "En Granada estuve con Manolo y Pedro, también cedidos por el Betis al Granada, y con ellos vivía en un piso de alquiler. La verdad es que está cerca de Sevilla y de Camas, y no lo pasé demasiado mal porque podía ir a casa bastante. Ahora me estoy haciendo una casa en Camas y que no veas. Las cosas me han cambiado muchísimo en dos años, porque he tenido suerte como futbolista". Pero Capi no olvida sus orígenes y reclama humildad: "Manolo y Pedro, que están en el Zaragoza y el Jerez de los Caballeros, no han llegado a Primera porque les faltó la suerte que yo tuve. Pero yo vuelvo a Granada con agradecimiento y con mucho gusto. Aquí está mi gente y ésta es una de mis casas que nunca olvidaré".