Arriaga: el cachorro que sentó a Julen y Tiko
Heynckes hizo debutar a Joseba Arriaga (28-7-82, Ermua) este mismo año en Anoeta y desde entonces deslumbra en San Mamés. Desde las bandas ha ido desplazándose hacia su posición natural, la mediapunta, un territorio por el que campaban Guerrero y Tiko.

Cuando Gregorio Manzano, un técnico acreditado en la presente Liga, estableció la comparación, aún no se había entregado San Mamés a los arranques de raza, espolvoreados con verticalidad y velocidad, protagonizados por Joseba Arriaga en sus dos últimas apariciones en San Mamés. "Es un jugador que me recuerda mucho a Dani", dijo. "Ahí tenemos un cachorro que puede convertirse en león". Llevan camino de ser proféticas las palabras del técnico del Mallorca, pocas semanas después de pronunciarse, por mucho que Jupp Heynckes haya calificado de "milagroso" el rendimiento de los jóvenes en el año de su primera aparición en la primera fila del Athletic.
Joseba Arriaga Dosantos nació un 28 de julio de 1982 en la vizcaína localidad de Ermua y lo hizo para el fútbol profesional de Primera División veinte años más tarde, un 1 de septiembre de 2002 en Anoeta, de la mano de Jupp Heynckes. El fútbol se le había inyectado en las venas mucho antes, en el campo de su localidad, San Pelayo, donde recibió recientemente su primer homenaje ("que el pueblo se acuerde de uno tan pronto emociona", dijo entonces), tras el partido inaugural. En un año vertiginoso, el mediapunta rojiblanco, que el año pasado disputó con el Bilbao Athletic 30 partidos en los que logró marcar quince goles, ha alcanzado la internacionalidad Sub-21 casi a la par que un hueco en las alas del Athletic. Antes, había despuntado en el Baskonia, club mediante el cual entró en contacto con el Athletic.
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Es un secreto a gritos que corre por la grada de San Mamés que su puesto natural es la mediapunta, aprovechándose con astucia y rapidez del juego de rechaces y dejadas que provoca Urzaiz. Ocurre, no obstante, que el Athletic tiene reservada esa posición a jugadores como Tiko y Julen Guerrero y sus primeras apariciones en el primer equipo se han desarrollado en las bandas, tanto por la derecha como por la izquierda, de donde arrancó el último penalti.
Tímido por naturaleza y parco en palabras, Arriaga despliega una personalidad mucho más voraz sobre el terreno de la verdad. Cuando se establece el juego de las comparaciones siempre acaba remitiéndose al viejo tópico de que "cada uno tiene un estilo diferente" y no se deja apabullar por los nombres consagrados que se ha encontrado en su ascensión a Primera. Recientemente Heynckes ha elogiado su ambición desmedida, "una virtud importantísima para triunfar en el fútbol" y el delantero rojiblanco se lo ha agradecido desarrollando peligro en las áreas rivales. Una asistencia de gol y un penalti provocado no son sino la punta del iceberg de un jugador que ha participado en seis encuentros de Liga, cinco de ellos como titular.