Portland se lo toma con calma
El equipo español se dio un festín de juego ante el campeón italiano

El Portland, como ya se sabe, es un equipo veterano, experto y con total conocimiento de cuánto, cuándo y cómo debe derrochar energías. Es decir, juega con una especie de computadora, en el que procesa minutos, goles y desgaste, y hace lo necesario para ganar, sin más. Por eso ayer, en la Champions League, comenzó con los bríos necesarios para destrozar al Generali de Trieste, y una vez puesta de manifiesto su superioridad, pues a especular, sin mayor derroche.
La primera mitad el Portland fue espectacular, con una defensa sólida, con un contragolpe fulminante, con la belleza del juego interpretada por Richardson para felicidad de los espectadores, los que llenaron el Pabellón y los que disfrutaron (¡por fin!) por La 2.
Noticias relacionadas
El Portland se dio un festín de juego ante el campeón italiano, el mismo que hace una semana había ganado (¿cómo?) al Kolding danés en Trieste. El Generali era una caricatura, incapaz de superar a Malumbres.
Pero vino la segunda parte y se presentó el otro Portland, el cumplidor, el que sale a estar, como si no tuviese otros alicientes que el de fichar en la fábrica. Tanto se relajó que hasta Equisoain tuvo que llamar la atención a sus hombres en un tiempo muerto, porque les estaban viendo en toda España. Eso sí, el choque tenía dueño.
