El Jaca se lleva los primeros puntos de Villalba
El Club Hielo Jaca demostró, una temporada más, el porqué de su condición de favorito: oficio, mucho oficio.
El fortín en que se había convertido la pista del Planetocio de Villalba para los equipos que rendían visita al Club Hielo Madrid, por fin se vino abajo.
Favorito
El Club Hielo Jaca demostró, una temporada más, el porqué de su condición de favorito: oficio, mucho oficio. Una virtud de la que saca el máximo provecho el equipo pirenaíco. Saben perfectamente a lo que juegan, llevan mucho tiempo juntos y desde luego, aprovechan como nadie cualquier signo de bisoñez o inseguridad que el equipo contrario pueda mostrar.
Si a todo lo anterior se le añade que sin duda es uno de los conjuntos que con mayor poderío físico se desenvuelve, podemos manifestar sin temor a equivocarnos que estamos ante el equipo con más equilibrio del campeonato nacional.
...¿y los madrileños qué?
Los hombre de Graham James llegaban a este encuentro después de caer contra todo pronóstico en Puigcerdá y con ganas de hacer algo grande y demostrar a los jacetanos que podían jugarles de tú a tú. Y durante buena parte del partido lo consiguieron. Se sacudieron de encima ese "complejo histórico" que suele acompañar a los equipos de la Comunidad de Madrid cuando se enfrentan a Jaca y su "irreverencia" casi les recompensa, porque bajo el punto de vista de quien esto escribe, hicieron un partido más que completo.
Las causas de la derrota local tienen de nuevo su explicación en cuanto echamos un vistazo a su línea azul. En un partido que puso de manifiesto la fragilidad defensiva de los madrileños (¿Ferra, cuanto te echan de menos!), el infortunio se volvió a aliar con la filas locales cuando Javi Cuadrado cayó lesionado de gravedad ante una fuerte entrada (no fue la única) de Ivan Gracia. No fue la mejor noche del ex Spokane Chief, ni mucho menos y se notó en actuaciones puntuales. Hasta tres veces se le abrió la portezuela del banquillo de expulsados y únicamente con cuentagotas demostró la calidad que atesora. No hay duda que la presencia en el palco de Tommy Thompson cazatalentos de Minnesota Wild- pudo en ocasiones descentrar a la joven estrella jacetana. Resumiendo, la actuación de Gracia fue en ocasiones atropellada por caer en el error de intentar hacer más de lo que realmente debía. Lícito por supuesto, porque quería agradar, pero con una dosis de precipitación que no corresponden con el jugador en cuestión.
Algo que empieza a preocupar en las filas madrileñas es la facilidad con la que el equipo tiende a partirse por el eje. Me explico: en ocasiones, sobre todo en la inferioridad, la distancia entre sus jugadores es enorme. Hay un equilibrio manifiesto donde la mitad de la gente no defiende y los que defienden viven de la evidencia de las limitaciones. Como todas las generalizaciones acarrean injusticias, creo que será justo reconocer el "partidazo" que se marcaron tres hombres locales: Jorge "Poppy" Calvo, Martin Stransky y Pablo Muriel.
Lo de Muriel viene a ser una grata rutina a la que nos está acostumbrando el PORTERO. Sí, sí, con mayúsculas. Afortunadamente para él, en está ocasión su actuación no quedó en el limbo y pudo ser seguida muy de cerca por Iñaki Bolea, -nuevo Cordinador General de la futura Selección Española-. Por cierto, ya que estamos, arece que empiezan a cambiar las cosas en cuanto al seguimiento que realizan los técnicos de la federación a los jugadores. Que siga.
Por su parte Stransky con dos goles, el segundo de ellos soberbio, puso de manifiesto una noche más, el estado de forma en el que se encuentra. Poppy ejerció de líder y en ocasiones se echó el equipo a sus espaldas. Pena que estuvo poco acompañado en un ataque que en ocasiones tuvo más percusión que ideas.
Conclusión
En definitiva, un encuentro jugado de poder a poder con gran intensidad por ambas partes que al final cayó del lado del conjunto con más experiencia, poderío físico e insisto, oficio. Eso se adquiere con los años y a buen seguro los madrileños habrán tomado buena nota de ello y lo mejor que pueden hacer es olvidarse de los puntos perdidos, olvidarse de los posibles errores arbitrales de un arbitro novato y pensar en su próxima visita al Donosti Arena para enfrentarse al Txuri Urdin.
No quisiera terminar esta crónica pasando por alto el comportamiento del jugador jacetano Alexander Kosic durante una "tangana" que tuvo con Jorge Perellón. El puñetazo por la espalda que el serbio propinó sobre Perellón es lo más pueril, traicionero y cobarde que éste cronista haya visto en mucho tiempo. No hay justificación que valga, para que una vez separados, con el juego parado, los árbitros dando instrucciones a la mesa (craso error) y los jugadores debatiendo si esto o lo otro, uno de ellos asalte a un contrario cuando éste estuviera totalmente desprevenido.
Los jugadores de hockey cuando se dicen algo, se lo dicen a la cara. Los jugadores de hockey cuando se pegan, se pegan de frente. El sábado por la noche en Villalba, Kosic tiró por la borda el respeto con que nos había ganado gracias a un gran gol, el del empate para más señas, con una actitud impropia de este deporte y que tanto daño y mala fama hacen al mismo. Son de esas imágenes de las que luego nos quejamos si las emiten los telediarios porque empañan al hockey hielo.
1er. PERIODO
02:23 1-0 MAD Jorge Calvo (Roman Kala) Inferioridad; 06:53 1-1 JAC Aleksander Kosic (Baldris, Didkovsky) Pwp; 07:59 1-2 JAC John Martin (Zemchenko); 13:51 2-2 MAD Martin Stransky (Minguela);
2º PERIODO
26:27 2-3 JAC Yuri Navarenko (Baldris, Didkovsky) Pwp; 38:21 2-4 JAC Igor Martín (Didkovsky);
3er. PERIODO
55:45 3-4 MAD Martin Stransky (Roman Kala); 57:55 3-5 JAC Juan Carlos Artero; 59:42 3-6 JAC Guillermo López (J.Martín)
PORTEROS
Club Hielo Madrid: Pablo Muriel
Club Hielo Jaca: José "Joche" Alonso
ARBITRO
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LugarPista de Hielo Circus, Planetocio de Villalba, Madrid: 600 Espectadores.