"Una nueva vida empieza para mí"
Arantxa Sánchez Vicario anunció ayer su retirada a los 30 años. La mejor tenista española de la historia deja un palmarés envidiable

Arantxa Sánchez Vicario convocó ayer a la prensa para comunicar la decisión más importante de su vida. Se sentó ante los medios y dijo: "Gracias por estar aquí. He querido citarles aquí para comunicar mi decisión de dejar el tenis. Después de un largo camino recorrido, quiero expresar mi agradecimiento por el cariño que he recibido. Los motivos de mi retirada son exclusivamente personales.
Ahora me toca pensar en mí. Hasta la fecha toda mi vida había sido el tenis. Una deportista debe saber disfrutar de los éxitos, pero también asumir cuando no gana. Por eso es una maravilla poder cerrar mi carrera con una sonrisa. He conseguido todo lo que una deportista puede soñar: reconocimiento, triunfos y mucho cariño. No me ha sido fácil dejarlo. Me considero una privilegiada en todos los sentidos. Durante todos estos años he recibido el apoyo incondicional de mi familia, de los amigos, de los medios de comunicación, que me han permitido gozar de los éxitos profesionales más intensos.
En este mundo he logrado grandes triunfos: los torneos más importantes, cuatro medallas olímpicas, la Copa Federación, ser número uno del mundo y el premio Príncipe de Asturias (1998), lo que más ilusión me hizo, y que me llenó de orgullo.
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Desde este momento quiero luchar fuera de la pista para lograr ser feliz y útil a la sociedad como una ciudadana más. Ahora empieza otra vida para mí. Espero que entiendan que quiero descansar ordenar mi vida privada. No volveré a las pistas, aunque espero cumplir los compromisos que tengo, y organizar un encuentro para poder despedirme de mis compañeras y de la gente". Punto y final. Aplauso, ovación, devoción. Cualquier gesto resultaba escaso para tanta grandeza.
Arantxa se emocionó, al igual que su madre, su hermana, Emilio (Javier no estuvo), su novio... Vestida con ropa vaquera y perfectamente peinada, la protagonista esbozó alguna lágrima, también alguna sonrisa. Aunque abrumada por la expectación, la que será considerada mejor deportista española de todos los tiempos posó para los fotógrafos antes de avisarnos que desaparecerá una temporada. Seguro que, entre todos, lograremos dejarla en paz. Se va Arantxa y con ella una parte de la historia. Como dijo Emilio, "está a la altura de Santana o Indurain".