Tenis | Retirada de Arantxa

El final de una gran saga

Arantxa es la pequeña de la familia, la menor de cuatro hermanos que sucesivamente siguieron el paso del mayor, Emilio.

Agencia de Noticias
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El anuncio de la retirada de Arantxa Sánchez Vicario del tenis profesional cierra una saga de deportistas que ha logrado en el deporte del tenis sus más altos logros.

Arantxa es la pequeña de la familia, la menor de cuatro hermanos que sucesivamente siguieron el paso del mayor, Emilio, pero que logró incluso convertirse en la que más y mejores triunfos conquistó durante su carrera.

Para la menor de los Sánchez Vicario la figura de su hermano mayor fue siempre la de su ídolo, alguien a quien imitar y seguir al pie de la letra. "Lo que Emilio decía iba a misa", señaló hoy en Shanghai su hermano Javier.

"Arantxa le respeta al máximo", comentó el pamplonés, que fue el único familiar que no pudo estar presente durante el acto el que su hermana presentaba su dimisión como tenista debido a que se encuentra en Shanghai pues su firma es la que ha construido la pista en la que se disputa la Copa Masters.

Muchos títulos en la familia

La saga Sánchez Vicario ha sido prolífica en títulos, con Arantxa sumando 29 individuales, cuatro de ellos del Grand Slam, y 67 de dobles, cuatro medallas olímpicas y cinco veces la Copa Federación, y fue número uno del mundo individual y de dobles. Su mayor frustración quizás fue no lograr alguno de los dos títulos de Wimbledon, que le arrebató Steffi Graf en dos ocasiones.

Emilio conquistó 15 torneos individuales, con Roma y Barcelona como más importantes referencias y 20 de dobles, especialidad esta última donde brilló especialmente, haciendo pareja con Sergio Casal, con quien ganó un Roland Garros y un US Open, además de alcanzar la final de Wimbledon, y obtener la medalla de plata en los JJ.OO. de Seúl. También participó en un Masters, en Francfort, en 1995, y logró dos veces los cuartos de Roland Garros.

Javier Sánchez Vicario anotó cuatro títulos individuales, y 20 de de dobles pero en el Grand Slam no pudo inscribir su nombre como sus dos hermanos. Eso si, alcanzó dos veces los cuartos de final del US Open, la última en 1998 cuando perdió contra el americano Michael Chang. "Ahí fue donde yo me sentí a mi mayor nivel", comentó hoy al hacer balance familiar.

Javier se enteró de la noticia de la retirada de Arantxa unos días antes de partir hacia China, cuando su hermana le requirió para el acto de hoy. "Sé que me he escaqueado pero tenía deberes profesionales, no obstante la entiendo porque a todos nos llega nuestra hora en un momento dado y comprendo que tenga ahora otros intereses en su vida", dijo. "Me comentó, eso sí, que estaba cansada, que había sufrido este año derrotas muy duras y que ya no podía entrenarse como antes".

Nueve meses de matrimonio

La vida de Arantxa sufrió un cambio circunstancial cuando contrajo matrimonio en el 2000 con Joan Vehils, pero su matrimonio duró solo nueve meses. Su ruptura se produjo tras una decisión amistosa pero marcó su existencia posterior.

Su hermana, Marisa, siete años mayor que Arantxa, también se dedicó al tenis, en su caso al aceptar una beca para la universidad de Peperdine, en California, que en principio no iba destinada para ella, sino para su hermano Emilio. Luego, fue profesional pero apenas intervino en el circuito. Además, tras perder una vez contra Arantxa cuando la pequeña contaba once años se dio cuenta que su vida no dependería de la raqueta.

Una familia como la de los Sánchez Vicario solo tiene parangón en el tenis, pero a distancia, con los hermanos Cara, Byron y Wayne Black, de Zimbabue. Las tres hermanas búlgaras Maleeva también marcaron historia en el tenis, como los hermanos John y Patrick McEnroe o los indios Armitraj, pero sin duda la saga española les aventajó y en mucho.

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Con la decisión tomada hoy la vida familiar de los Sánchez Vicario vuelve con el tiempo a lo que fue en un principio. "Con nuestras carreras profesionales era imposible reunirnos, mi madre viajaba con Arantxa para estar con ella, mi padre se quedaba en Barcelona y nosotros, cada uno por ahí", dijo Javier. "Ahora incluso podemos vernos y comer juntos".

Alba, la hija mayor de Javier, de tan solo cuatro años, ya ha comenzado también a empuñar la raqueta y recibe clases los domingos en el club Open de Emilio, donde hoy Arantxa dio quizás la última conferencia de prensa de su vida.

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