El Madrid ofrece su cara gris en Moscú
El líder CSKA machacó a los blancos, que al final maquillaron la paliza


A toro pasado lo mejor que se puede decir del viaje madridista a Moscú es que perdió el enlace desde Frankfurt a la capital rusa y tardó un día entero en llegar a su destino. La plantilla se acostó sin entrenar y sin cenar. Lo segundo menos malo fue el resultado: 90-75 para el CSKA. Y... ¿todavía quieren saber qué fue lo peor?
Noticias relacionadas
El Real Madrid cayó sin paliativos, bordeando el ridículo (78-53), ofreciendo una imagen de impotencia, de equipo menor. Continuas pérdidas de balón, problemas graves en el ataque estático, agravados atrás, por una defensa mimosín, esponjosa y suave. Imbroda busca un equipo excelso en tareas de obrero, con máxima entrega, que robe balones, que haga canastas al contraataque. Defensa como maroma a la que asirse en momentos de angustia, de penuria ofensiva. El melillense concede cierta libertad atacante a cambio de garantizarse ese plus de ardor guerrero. Si éste no existe, la nave se hunde, las lagunas anotadoras son entonces devastadoras, como ayer. La primera parte vale de ejemplo: 50-34. Si al Madrid en mal día encestador le meten 50 puntos en 20 minutos, a otra cosa mariposa.
Explicaciones, varias. La plantilla, salvo excepciones, no destaca por su capacidad defensiva y además le falta un mes de rodaje al completo (ayer reapareció Tarlac). Aparte, falta continuidad en la dirección. Victoriano aún responde a intermitencias y Hawkins... Hawkins tiene a la afición dividida: unos dicen que no es base para el Madrid y el resto calla. Enfrente, jornada tras jornada, Holden, Brewer, Bullock, Allen, Edney... El primero ayudó ayer a romper el partido, en colaboración con el magnífico pívot lituano Songaila. Tras el descanso surgió el veterano all star NBA Chris Gatling para mantener la paliza al alza y al final Victoriano comandó la operación maquillaje. Lógicamente, el tempestuoso viaje pasó factura. Pero como dice Imbroda, y Mumbrú, y Herreros y cualquiera al que se le pregunte: "Esto es el Madrid".