Copa del Rey | Alicante 3 - Valencia 3

España acaba con la Copa para el Valencia

De nuevo, otro equipo de Segunda B, como en los tres últimos años terminó por humillar al campeón de Liga

<B>EL HÉROE</B>. España detuvo el último lanzamiento a Fabio Aurelio y dio el triunfo al Alicante.
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Debe ser un virus porque el campeón de Liga lleva tres años consecutivos doblando la rodilla ante equipos de Segunda B en la Copa. El Alicante de Argibay, amigo de Benítez de cuando intercambian vídeos y planteamientos tácticos, se pulió al Valencia, que no pudo nunca con la fe celeste. Niveló el marcador en dos soberbios minutos, forzó la tanda de penaltis (no falló ninguno) y España, en el décimo lanzamiento, detuvo el de Fabio Aurelio. Y es que el Valencia no levanta cabeza en la Copa desde la era Cúper. Primero Osasuna, después Guadix, el año pasado, Novelda y ahora, el Alicante. Fue otra de suspense, mal resuelto porque cuando el Valencia lo tenía todo encarrilado, tiró la eliminatoria por la borda. En esta ocasión no le salvaron los penaltis, como hace dos meses, cuando se la volvió a jugar ante el Nástic de Granero, otro de Segunda B.

La Copa de los suplentes del Valencia la decidió Juli, la bala que se guardó Argibay en la recámara para evitar sorpresas y al que reclamó como una centella cuando se puso fea la eliminatoria por ese acierto que sí tuvo el Valencia. Su salida, bendecida por todo el estadio, empezó a enderezar el rumbo y a comprometer la imagen del Valencia. Así que el Alicante volteó ese planteamiento reservón por uno mucho más alegre y le dio un repaso al campeón, con golazos incluidos, para igualar en la prórroga y llegar a los penaltis.

Dos despistes defensivos, uno clamoroso en el tercer gol celeste a la salida de un córner, recuperó un partido que ya tenía encarrilado el Valencia, que sólo dominó de verdad con la salida de Aimar. Fue cuando se paseó el Valencia. El Pibe puso el juego y Mista y Sánchez el gol. Pero ni aún con ésas pudo con la fe alicantina. Los locales tuvieron un buen destructor como Torres y la inestimable ayuda de De los Santos, que siempre logra que se eche en falta a Baraja. Porque el uruguayo es un freno para el Valencia. No encara, apenas sube al ataque, y construye lo justo.

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Una pobre imagen.

Pobre imagen la del campeón, que sí mostró su mejor cara en la prórroga, cuando el Alicante parecía fundido, porque terminó el primer tiempo jugando a la contra. Luego empezaron a participar Pérez, Asensio y Morales y el partido se volvió mucho más cómodo de lo previsto para el Alicante, que se fue llenando de fe conforme se atascaba el Valencia. Pocas ocasiones de gol, excesiva participación de los defensas y detalles de calidad con cuentagotas, como la pared que se sacó Mista con Sánchez y que no remató como sí sabe Angulo. Pero puestos a perder, el Alicante se la jugó, tiró de gallardía y terminó por humillar al actual campeón de Liga.

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