Injusta impaciencia de los aficionados

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El objeto de mi carta no es otro que el de defender, deportivamente hablando, al flamante fichaje del Madrid esta temporada: Ronaldo.

Antes de que muchos lo piensen, no soy del Real Madrid, ni del Atlético, Barcelona, Depor o Valencia. Soy zaragocista de pura cepa, seguidor de ese equipo que, a costa de jugadores importantes que se fueron (y que pueden ilustrar mi defensa de Ronaldo) por cifras irrisorias a otros clubes, está ahora en Segunda División.

Fueron zaragocistas Poyet, Gustavo López, Kily González, Toro Acuña... Todos ellos brillando con luz propia en otros equipos. Pues bien: su primer año de zaragocistas fue espantoso en todos los casos. Pero en su segunda temporada, todos explotaron y triunfaron. Ellos triunfan ahora en clubes importantes, pero también tuvieron que pagar el peaje de la famosa aclimatación, que existe de verdad.

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Si no, ahí van otros ejemplos: Aimar, que estuvo una temporada en el limbo y actualmente es un crack; su compañero Carew, que parecía un paquete y hoy en día está rindiendo a gran nivel; Denilson, a quien todo le salió al revés en su primera etapa bética y ahora se sale; el turco de la Real, Nihat, cuya progresión le ha convertido en uno de los mejores futbolistas de la Liga; Zidane, viejo, lento, acabado según muchos... y luego máximo artífice de la Novena Copa de Europa del Real Madrid. Todos ellos son ejemplos más que suficientes para confiar en Ronaldo.

Es muy difícil cambiar de país, de concepto del fútbol, en algunos casos de idioma, y que todo ello no se refleje negativamente en el campo. No tenemos paciencia, ni capacidad de reflexión. ¡Hay que ver la de ejemplos que hay...! Pero ni con esas. ¿No aprenderemos nunca? Gracias a AS y un saludo.

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