Los maradonianos celebran su Navidad
La Iglesia de Rosario que venera a El Pelusa traslada la festividad al 30 de octubre, día de su nacimiento. Su Biblia es "Yo soy El Diego"
Está escrito, Maradona, como el Che Guevara, acabará tatuado, crucificado, en el pecho de los fanáticos argentinos. De momento, en Rosario, la segunda ciudad del país situada sobre el Río Paraná, los fieles ya le han levantado la Iglesia en vida, ofician misa y predican en su nombre, designan apóstoles y herejes, redactan los diez mandamientos y desde hace cuatro años celebran la Navidad en la medianoche del 30 de octubre, fecha de su nacimiento.
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En una entrevista concedida al periódico deportivo Olé de Buenos Aires, el iluminado sacerdote Hernán Amez describió la noche de la revelación: "Fue un 29 de octubre de hace cuatro años, había salido a caminar por la ciudad y poco después de las doce de la noche, ya en el día 30, me crucé con un amigo al que le dije, sin saber por qué, Feliz Navidad". El otro comprendió el mensaje cifrado y le respondió: "Feliz Navidad, hermano maradoniano".
Los primeros discípulos pusieron manos a la obra para fundar y propagar el culto latente en todos los aficionados del mundo. La Iglesia Maradoniana adoptó como libro sagrado la biografía autorizada titulada "Yo soy el Diego de la gente", redactaron luego las reglas inspiradas en sus célebres sermones públicos y el pasado miércoles reunieron ya a más de 400 practicantes en un salón de la ciudad especialmente empapelado con fotos del ídolo. Entre los invitados se destacaban Juan Carlos Montes, que, como entrenador del Argentinos Juniors hizo debutar a Dios cuando tenía 15 años en Primera.