Yo digo Pedro P. San Martín

El empuje ciego del tridente

Actualizado a

Noticias relacionadas

Aprobado en voluntad y en coraje, en pasión y entrega. El Real Madrid convirtió la noche en noventa minutos de ataque cardíaco, que también eso gustó a la parroquia porque forma parte de la mística de estas noches europeas. Pero...No se puede sufrir tanto en el Bernabéu. No se entiende la sequía cuando hay tanta pólvora en tantas piernas. La decepción tiene nombres propios en el tridente Ronaldo-Figo-Raúl, del que ayer se esperaban bombazos y apenas vimos calambrazos de baja carga. El empuje ciego no basta, no es el método para desbordar muros de hormigón como el dispuesto por Capello. Hay que ser más sibilino, tirar de astucia, buscar en el catálogo del buen delantero. Cualquier cosa menos el apelotonamiento, el desorden, la ansiedad y el allá vamos a pecho descubierto.

Ronaldo garantiza (garantizaba) velocidad; Figo nos prometía driblings imposibles y Raúl esa cualidad contrastada de chico para todo con final feliz. Pero no. Ni con la fantasía de Zidane como soberbio valor añadido se pudo ver una dinámica de ataque lúcida, chispeante, de desborde. Todo fue un azote alocado, apasionante para el espectador, pero de escaso rédito como se contrastó al final. Necesita el Real Madrid a un Ronaldo más vivo con urgencia alarmante. Necesita también que Figo salga de sus dudas provocadas otra vez por una lesión, y que Raúl sea el socio perfecto que siempre fue y será, sin duda. El equipo blanco embarranca no sólo por lagunas defensivas. Todo hay que decirlo y no buscar siempre a los mismos culpables. El Madrid está seco arriba.

Te recomendamos en Polideportivo