Reflexión sobre Seaman
Noticias relacionadas
El Arsenal volvió a perder y la cruzada contra Seaman en Inglaterra obliga a una reflexión. Aquella teoría de que los porteros mejoran con el tiempo habría que revisarla. Inglaterra siempre saca pecho al recordar la longevidad futbolística de Clemence, Shilton y ahora Seaman. Shilton llegó al Mundial de Italia-90 con 40 años y sus malos reflejos le costaron a la selección la derrota en la semifinal de Turín ante Alemania. Nunca se sabrá si Woods hubiese sacado aquel disparo de Brehme, pero sí que Inglaterra clamó entonces por la falta de reflejos de su portero. Como tercero en la lista esperaba Seaman, doce años más joven y con los reflejos intactos. Doce años después, el mismo Seaman se comió el gol de Ronaldinho en el Mundial y después un gol directo de córner ante Macedonia. El efecto Shilton le mantiene en el puesto, como en su día pasó en Italia con Zoff. Quizá se enfade Relaño, pero Italia ganó el Mundial-82 a pesar de Zoff, lento y sin reflejos.
Igual que el uruguayo Alvez en el último título de América de Uruguay. Cuenta la leyenda que nadie se atrevió a decirle al uruguayo Máspoli y sus 38 años que la semifinal del Mundial del 54 era demasiado para él. Máspoli jugó y los uruguayos perdieron por primera vez en un Mundial. Casos como el de Seaman desenmascaran toda la teoría.
