Yo digo Juan Mora

Tras el espíritu de Barcelona 92

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

El atletismo, deporte rey por excelencia, regresa con un saco de medallas de los Europeos, el partido contra Brasil del Mundobasket lo llegan a ver 3,4 millones de telespectadores, 5,4 la etapa del Angliru, para el Masters Series de tenis hay tiros por conseguir una entrada... Estamos hablando del atletismo español, de la Selección española de baloncesto, de la Vuelta a España y de un torneo de tenis celebrado en Madrid. Algo pasa en este país, futbolero por excelencia, cuando se despierta una colosal expectación por otros deportes. Parece el fin del monocultivo del fútbol.

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Ese fue precisamente el debate que tocó este mes desarrollar en el Foro Ferrándiz-AS. Otras alternativas hacen a este país plural en deportes y nos encontramos en un momento en el que resurge el espíritu de Barcelona 92 y cuya aparición coincide con la lucha de dos ciudades españolas para los Juegos de 2012. No es casual, por tanto, que se haya despertado la emoción por otros deportes. Sevilla nos trajo fundamentalmente unos Mundiales de atletismo y Madrid ha abierto sus puertas de par en par a cualquier acontecimiento deportivo. Y todo eso se nota. Hay más medios, más interés, más emoción.

Para ello, el impulso de las administraciones, del Estado, es definitivo. Y se echa de menos que lo impulse más aún. Odriozola lo dijo ayer en el Foro: "El progreso es educación, y educación en todos los sentidos, incluido el deportivo". No hay que olvidar que el éxito de Barcelona 92 fue una apuesta de Estado. Para que los Juegos salieran bien, teníamos que ganar medallas. Y se ganaron. Más que nunca. Los años posteriores vivimos de la resaca que dejó aquella operación. Ahora, de repente, está subiendo la marea y volvemos a descubrir que no todo es fútbol. Un segundo impulso sería definitivo para el despegue.

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