Tenis | Masters de Madrid

Música, Maestro

En un partido sensacional, Andre Agassi acabó con Juan Carlos Ferrero en poco más de una hora y liquidó a la representación española en el Masters.

<b>UN VENDAVAL</b>. Andre Agassi sacó literalmente del partido a Ferrero con la potencia de sus golpes.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Algún día, alguno de los niños de Madrid recordará la tarde de un viernes de octubre de 2002 en la que su padre le hizo ir a ver un partido de tenis en la Casa de Campo. Y el chico podrá decir orgullosamente lo mismo que su padre, cuando el abuelo lo llevó a ver en Chamartín a un tal Alfredo di Stéfano: "Yo vi jugar un día a un monstruo como Andre Agassi".

En el fondo de la memoria de los enanitos y de los maduritos ha quedado impresa una lección de tenis: la que Don Andre Kirk Agassi impartió a Ferrero, más Juanqui y Mosquito que nunca, en presencia del gran Maestro Andre, el único jugador en el tenis actual que ha ganado los cuatro torneos del Grand Slam. De paso y rápidamente, la exhibición de Agassi redimensiona y magnifica con justeza la extraordinaria derrota de Feliciano López ante Simplemente Andre.

Curiosamente, Ferrero hizo en el primer juego lo que resultó imposible para Feli: romper el saque de Andre. Pero el espejismo fue como el del niño Jim en el Imperio del Sol, de Spielberg. En pos de una cometa, Jimmy acabó ...en el campamento del ejército japonés: precisamente en Shanghai, la sede del Masters. Precisamente en Madrid, Agassi rompió de vuelta el saque de Ferrero (desde un 40-0 para el madridista), empató a uno... y tomó el mando del partido con las mejores manos del tenis mundial.

En una memoria mortal para Ferrero, Agassi recordaba perfectamente su derrota de junio ante Juanqui, nada menos que en la central de Roland Garros, la pista Philippe Chatrier. Y en la Casa de Campo, tan cerca del Bernabéu, el teatro de los sueños de Ferrero se puso... del revés. Del revés de Agassi, claro.

Ganas de revancha.

El jueves, Andre había acorralado a Feliciano con fuego de derecha sobre el revés cortado de Feli, que resistió como un bravo gracias al mejor partido de su vida en saque, motivación y potencia. Ayer, sin el saque ni el poder físico de López y sin el microsegundo de retraso que la tierra batida hubiera dado a la bola de Agassi, Ferrero sólo podía atrincherarse, rezar... y esperar errores de AA.

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De revés a revés, Agassi era mejor: como de derecha a derecha, o, evidentemente, de derecha a revés. Bajo estas circunstancias, y con ganas de revancha, Agassi es mejor. El gobierno del punto era de Andre desde el primer golpe: saque angulado, superliftado, o resto asesino. Y desde el segundo break sobre el saque de Ferrero (4-2), Agassi sentó cátedra con un delicioso smash en escorzo y en carrera sobre la línea de fondo, tras globo larguísimo de Ferrero.

Al final de la lección, el público de Madrid, niños y padres, estalló en una ovación inolvidable. El Maestro Andre no sabe mucho de corridas de toros: "Sólo que el hombre gana casi siempre", dijo después Andre Agassi. Que se vea en el vídeo. Música, Maestro Andre. Y ojo con Grosjean.

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