Tenis | Masters de Madrid

Hola, Feliciano

Andre Agassi ganó de milagro a Feli López tras el mejor partido del torneo y hoy se enfrentará a Ferrero, el único español que sigue ‘vivo’ en el Masters

<B>ACLAMADO.</B> 9.600 personas, en la mejor entrada desde que comenzó el Masters, aplaudieron la victoria de Ferrero.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

El pasado nunca gana cuandose cruza en el camino del futuro. No esta vez, la primera vez que se enfrentaron Andre Agassi y Feliciano López. Fue la primera victoria de Agassi. Y quizá, la última: sobre todo, si Feliciano, el madridista, zurdo que vuelve locas a las mujeres, sigue jugando así. Y como resulta que debe jugar todavía mejor...

Fue un partido ingobernable, un combate a 15 asaltos, y tres sets de 2 horas y 23 minutos. En este thriller, no hubo una sola bola de rotura de servicio... hasta el undécimo juego de la manga definitiva, cuando Agassi se blindó ante los disparos del saque de Feliciano, desviados por la presión... y ganó el juego en blanco.

En cierta manera, Feliciano es el replicante de Agassi en este umbral del siglo XXI: como lo fue McEnroe ante Borg en el Wimbledon de 1980. O como irrumpió el mismo Agassi en presencia de McEnroe en el verano de 1985. Pero Feliciano es todavía más replicante : porque tiene el mismo gancho comercial del Agassi joven, porque pega tan duro o más que el de Las Vegas cuando Andre hizo sus primeros paseillos, porque enamora a las mujeres. Por tantas cosas...

Así las cosas, el maestro Agassi ungió al valiente monaguillo Feliciano con los santos óleos del tenis, antes de echarle del torneo con un master de experiencia... y un cursillo acelerado de juego sobre el revés. Feliciano perdió porque su revés cortadito no le bastó para salir de la prisión en que le encerraba la derecha de Agassi: maciza, llena de carga y precisión.

Noticias relacionadas

En la muerte súbita del primer set, dos dobles faltas condenaron al español. En el segundo tie break, Feliciano sobrevivió por corazón, potencia y sus saques a 200 por hora. En el minuto 142 del partido, el padre Agassi le dio la penúltima bendición a su hijo Feliciano: una rotura de servicio como un tiro de gracia.

Fue un partido de culto. Justo, como Blade Runner. Andre continúa hoy su torneo ante Ferrero, que sufrió ante Corretja pero respiró cuando se le fundieron los plomos físicos al catalán. Moyá tuvo eliminado a Novak, pero se hincó su propio revés en el corazón: replicantes.

Te recomendamos en Polideportivo