Cumpleaños feliz del Barça de las 5 Copas
La gesta del 52 cumplió los 50 y hubo homenaje a los héroes, que creen que el prestigio lo dan los títulos. Van Gaal no les va.
Kubala, por el que casi todos lloraron ayer, el gran Biosca, Manchón, Basora, Ramallets, Gonzalvo, Segarra, Gracia, Aloy... Fueron (y siguen siendo) enormes, pero estaban todos equivocados: ellos creían que el prestigio se obtenía en el campo, ganando partidos, títulos, afición, admiración. Como el año que lograron las Cinco Copas. ¡No! Jugaban divinamente al fútbol, pero les faltaba el feeling de Joan Gaspart, el hombre-presidente que sostiene que le vale con el prestigio, que para qué ganar títulos: que quienes los ganan pecan, yerran. Es decir, y por poner el ejemplo más a mano: el gol de Zidane que le dio al Madrid la Novena Copa de Europa fue una equivocación.
El Barça de las Cinco Copas es el que cantó Serrat, el de Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón. Junto a una exposición de objetos de la época, ayer se reunieron en el Camp Nou para celebrar los 50 años de aquella gesta. Gesta rara: corría 1952, mandaba Franco y el Barça conquistaba cinco títulos: la Liga, la Copa, la Copa Latina (precedente de la Copa de Europa), la Copa Eva Duarte (precedente de la Supercopa de España) y la Copa Martini-Rossi, al mejor goal-average general de la Liga. Todo ello, Franco mediante: ¿estaría de excedencia aquel 1952? Pues podría ser, ya que las crónicas de entonces y el recuerdo de aquellos héroes aseguran que tras conquistar en Francia la Copa Latina, el autocar que trajo a los campeones hasta Barcelona fue aclamado por todos los pueblos catalanes, desde la frontera hasta la Ciudad Condal, sin que se prohibiera esa manifestación popular de incontenible alegría barcelonista. Y que a partir de Mataró, centenares de motos y coches se unieron a la comitiva oficial. Se calculó también que un millón de personas recibieron al equipo, que, dirigido por Daucik y con Samitier como secretario técnico, escribió una de las páginas más grandes y prestigiosas de la historia del Barça.
Los cracks de entonces lo tienen claro. Por ejemplo, Biosca, uno de los más grandes defensas centrales de la historia. "Ganábamos porque éramos mejores, déjense de bromas". Ramallets, el legendario meta azulgrana, asegura que sí, que hubo mucha gente en la calle, y que este Barça y el suyo no se pueden comparar. ¡Y tanto que no!
El Barça de hoy
Aquel Barça era una verdadera peña de amigos, que hizo de Kubala su bandera y del fútbol, un hecho monumental. Como no podía ser de otra manera, aunque en riguroso off the record (uno de ellos nos dijo: "El club nos invita, no le vamos a dar hoy palos"), casi todos los fenómenos de aquel fútbol que valió cinco copas se ciscan en Van Gaal. No entienden la posición de Mendieta. No comprenden por qué no juega Riquelme. No se explican cómo despreció el holandés primero a Rivaldo y después a Ronaldo. Mariano Gonzalvo puso la puntilla: "Un club es grande siempre por sus resultados, y los nuestros... Dejémoslo". Biosca dejó esta perla: "No se puede tratar a todos los jugadores por igual. A Rexach, en su tiempo, era imposible pedirle que corriera. Pero con mano izquierda se hace grupo y se consiguen milagros". Saque usted la libreta y apunte, holandés.
Las frases
-Biosca
"Nosotros ganábamos porque éramos los mejores, déjense de bromas"
-Ramallets
"Aquel equipo nuestro y el Barcelona de la actualidad no se pueden comparar"
-Gonzalvo III
"Un club siempre es grande por los resultados que obtenga, y los nuestros... Dejémoslo"
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-Tejedor
"Con mano izquierda se hace un grupo y se logran milagros"