Indurain podía haber sido generoso
Indurain da a Zabel como favorito para ganar mañana el Mundial de carretera. Su opinión no es baladí, porque si de algo sabe Indurain es de ciclismo. Se ha pasado trece años montando en bicicleta y ha competido incluso contra corredores que buscan la corona mundial. Sabe perfectamente qué es capaz de hacer cada corredor, conocimiento que le viene dado por las muchas horas de pelotón que ha compartido con la mayoría de ellos. Y estando ahí dentro, donde se cocina todo un mundo de ambiciones, miedos, recelos y orgullos, él ha descubierto lo que desde fuera no se ve.
Noticias relacionadas
Por eso, si pronostica el triunfo de Zabel es que tendrá sus razones, que resultan desconocidas para el resto de los mortales, pues de este corredor sólo podemos afirmar que es un gran sprinter y punto. Pero aún nos puede parecer mejor Cipollini y, sin embargo, Indurain le deja en segundo plano. Él sabrá lo que dice después de haber corrido con Zabel cuatro años y con Cipollini, ocho. De Freire no dice ni pío. Claro, como no ha coincidido con él en la competición prefiere ser prudente. Pero tampoco ha coincidido con McEwen y, sin embargo, le concede las mismas posibilidades de ganar que a Cipollini.
Indurain, por el hecho de ser español, no tiene que dar entre los favoritos a Freire. Pero Freire es doble campeón mundial y se merece un crédito, salvo que Indurain tenga información confidencial. De no ser así, poco trabajo le hubiera costado hacer una apuesta, aunque fuera secundaria, por nuestro campeón. En el deporte, un gesto, una palabra de ánimo, hace milagros. Freire no va a ganar porque Indurain lo diga, pero su ánimo habrá sufrido mella al saber que uno de los suyos no está con él. Y para ganar un Mundial, en el que hay que tener todo a favor y nada en contra, toda ayuda es poca.
