Victoria y Mundial para Gronholm
Carlos Sainz acabó cuarto al final en Nueva Zelanda tras el abandono de Petter Solberg, pero también tras sufrir un fuerte susto en el antepenúltimo tramo en el que se salió

Podía haberse echado a dormir sin arriesgar, porque el título era casi suyo, pero Marcus Gronholm quiso celebrar su segunda corona a lo grande, y la consiguió ganando todos los tramos de la jornada final del Rally de Nueva Zelanda. Redondeaba así el éxito de Peugeot, que desde el sábado ya tenía el título de marcas, y que sumaba un nuevo doblete en las antípodas. La tiranía ejercida por el equipo galo este año se culminó en la otra punta del planeta. No han dado opción y, como dijo su jefe de filas, Corrado Provera, "sólo se intercambiarán los números entre Marcus, que el año próximo llevará el uno, y Richard Burns, el dos. Lo único seguro es que el coche que dominará el año próximo será rojo y blanco", decía en alusión a su nuevo patrocinador para 2003, Marlboro.
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Poco se le puede rechistar al patrón del equipo del león. A falta de dos pruebas han dejado todo resuelto, tras lograr seis dobletes y un triplete en doce rallys disputados. Y lo peor es que su superioridad va en aumento cada prueba que pasa. Por eso la emoción en la lucha por el subcampeonato es bastante relativa. Será difícil que nadie se lo pueda arrebatar a Burns. Carlos Sainz acabó cuarto al final en Nueva Zelanda tras el abandono de Petter Solberg, pero también tras sufrir un fuerte susto en el antepenúltimo tramo en el que se salió. El español está a sólo cinco puntos del segundo puesto de Burns.
Sainz aterrizará hoy en Madrid sin haber resuelto aún su futuro. Lo más probable ahora es que siga en Ford, pero la firma del óvalo todavía no le ha hecho una oferta en firme, y aún habrá que esperar.
