Automovilismo | Rally de Nueva Zelanda

Gronholm debe sumar hoy su título al de marcas de Peugeot

Sólo una carambola evitaría que el finés lograra la corona de pilotos

Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Marcus Gronholm no es aún campeón del mundo de rallys de forma matemática... pero casi. Si el viernes se retiraba Colin McRae del Rally de Nueva Zelanda, ayer lo hacía Richard Burns, su compañero, así que sólo una carambola próxima a lo increíble podría evitar que el finlandés sumara hoy su título de pilotos al que ya ha conseguido Peugeot en el certamen de marcas.

La cosa es sencilla. El único que todavía tiene una remota opción a la corona es el tercer piloto de la casa del león, Gilles Pannizzi, que ayer acabó octavo a más de seis minutos del liderato de Gronholm. Pues bien, Pannizzi, rapidísimo en asfalto pero poco hábil en tierra, debería ganar la carrera y esperar a que el favorito no acabara segundo o tercero para intentar aplazar su coronación. Y si el francés no termina primero, el nórdico no necesitaría sumar ni un punto para conseguir su objetivo.

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Por su parte, el gesto de Carlos Sainz volvía a dibujar una tímida sonrisa. Tras el desastroso comienzo del viernes, en la segunda etapa remontó cinco posiciones y es quinto. El madrileño se encontró ayer más cómodo con su Ford y sus tiempos así lo demostraron desde el inicio de la jornada. Recuperó dos posiciones e inició el ataque hacia su compañero Markko Martin. El estonio no aguantó la presión y se salió, lo que, curiosamente, daba matemáticamente la corona de marcas a Peugeot.

El otro accidente que propició otra mejora de posición para Sainz fue el de Jani Paasonen, la revelación del rally. Sustituyó a última hora al lesionado Alister McRae en Mitsubishi y dio toda una lección de pilotaje, consiguiendo la primera victoria en un tramo desde el debut del Lancer WRC hace ya más de un año.

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