Asalto a un equipo en crisis
Su máximo accionista fue encarcelado ayer por falsificación

El Real Madrid quiere dejar sentenciada en Atenas la primera liguilla de la Champions. El objetivo es conseguir los doce puntos en juego, igual que el año pasado. Los blancos llegan en el momento más caótico de la historia del AEK. El equipo no ha jugado este fin de semana por la huelga del fútbol griego y, para colmo de males, ayer su máximo accionista Makis Psomiadis, ingresó en prisión con doce años de condena por un delito de falsificación. Se le acusa de haber publicado en 1996, y en un periódico que él dirige, una fotocopia (que se demostró falsa) de un documento bancario que acusaba al ministro de Medioambiente, Kostas Laliotis, de haber recibido dinero de dudosa procedencia. Su hijo Stavros, de 18 años, y su hermano, que ejerce de presidente, se han hecho cargo de la situación.
La condena de Psomiadis, de cumplimiento inmediato, genera una situación de incertidumbre dentro del AEK. El máximo accionista también ha sido condenado a pagar 10.000 euros, no podrá eludir la cárcel con el pago de una fianza y sólo podrá presentar recurso a la máxima instancia judicial de Grecia, ya que el juez no atendió la petición de aplazamiento por razones de salud
Con las bajas del lateral derecho Borbokis, la de Georgatos y la de Nalitzis, los jugadores griegos quieren dedicarle la victoria a Psomiadis. Difícil empresa y más cuando la Prensa no se ha cansado de repetir que se enfrentan al mejor equipo del mundo. El Madrid, ajeno a toda la problemática griega, vive pensando en sentenciar la primera fase de la Champions. Con Helguera recuperado, Del Bosque pondrá en juego el mismo equipo que ganó en el Olímpico de Roma, con la excepción de Hierro que se ha quedado en Madrid.
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Son muchos los motivos por los que el Madrid es favorito. Seis puntos contra dos. Ocho goles en dos partidos contra cero goles del AEK. Un equipo campeón de Europa contra otro preocupado por los males extradeportivos. En el Madrid sólo preocupan las jugadas a balón parado de Tsartas.
Esta noche es el momento perfecto para que los blancos rompan el maleficio de sus noches negras en Grecia. El año pasado empataron gracias a un tanto de Portillo, que hoy no jugará, pero sí estará Guti que sigue bendecido de cara al gol. Tampoco está mal el empate: las tres últimas veces han sido empates y el resultado final de la competición ha sido que el Madrid fue campeón de Europa.