ACB | Real Madrid 91-Cáceres 58

Festín madridista ante un inofensivo Cáceres

Imbroda repartió minutos y Hawkins dirigió con acierto

Martín Tello
Redacción de AS
Actualizado a

De momento ya hemos ganado a uno del descenso". Es una frase que escuché al salir del Pabellón y que utilizo porque resume mi impresión del partido. Pienso que Hussein es un magnífico entrenador y admiro el gran esfuerzo de José María Bermejo por mantener vivo al Cáceres, pero el equipo ha mostrado imagen cadavérica en su presentación liguera. Flojo, muy flojo el conjunto extremeño, que lo pasará mal si no mejora su potencial bajo tableros y su espíritu de lucha.

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El Madrid, facilidades al margen, gustó a los aficionados y se gustó a sí mismo. Antes del partido había captado otra frase al vuelo: "Este año, al menos, tenemos entrenador". Bueno, pues también hay equipo. Ignoro aún si suficiente para ganar títulos, pero capacitado para hacer buen baloncesto y aplicar la filosofía de Imbroda: construir desde la defensa. Hawkins, serio y pragmático, dirigió de modo notable.

Esta vez la batalla duró poco; 16 minutos de pólvora y 24 de polvorones. El partido serpenteaba hacia el bostezo (31-30, min. 16) cuando Imbroda tocó el cornetín y aparecieron los comandos de asalto. El Madrid enseñó los colmillos, apretó en defensa y se rompió el encuentro: 17-2 en tres minutos, compromiso resuelto (48-32) antes del descanso. Los suplentes madridistas elevaron el margen a 33 puntos.

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