Más estrellas que nunca
Los clubes han dado el gran salto atando a los jugadores más contrastados de Europa.


La afición anda emocionada. Se le cuenta que verá la mejor Liga de la historia, algo repetido otros años, pero esta vez se lo cree firmemente. Hacía tiempo que no se fichaban a tantos bodirogas. Quizá, al final, la práctica eche por tierra la teoría y no veamos el mejor campeonato, pero la hinchada lleva rato soñando con él. Aparte de grandes bloques, el espectador tiene trato de favor con las figuras. Que si retienen el balón, que si no hacen labor sorda... Todo eso da y quita títulos, cierto; pero las estrellas animan el espíritu, captan potenciales seguidores y, por qué no, también ganan campeonatos, ¿verdad Bodiroga? Esa es la diferencia entre esta Liga que hoy arranca y otras pasadas. Posiblemente en años anteriores el mejor torneo, el más competido, era el español; sin embargo, los conjuntos punteros carecían del glamour de los reyes de Europa: Kinder, Panathinaikos, Maccabi... Ese extra lo ponían Griffith, Fucka, Bodiroga, ahora, por fin en España. La ACB, además, ha sabido retener a jugadores con pasado NBA (Tabak, Bullock, Keefe, Williams...) y atrapar a otros (Mottola, por ejemplo). La buena salud de la Liga se vio en la pasarela de Indianápolis, donde Tomasevic, Oberto, Okulaja, Navarro... y así hasta 20 españoles desfilaron con sus mejores galas.