La batalla por el 9
Guti y Morientes se retan ante Osasuna. Sin Makelele y Zidane cambia el dibujo. El Bernabéu estará lleno.
No se le puede envidiar a Osasuna este arranque de Liga. Hace una semana fue víctima del Súper Depor en El Sadar y hoy se mide a un Real Madrid aclamado en el mundo por la exhibición de Roma. Más tortura, imposible. El Vasco Aguirre dice que han dejado el miedo en casa. Y es verdad que en el fútbol no hay miedos, hay categorías. Por eso lo normal, lo calculado, es que el star system blanco resuelva su debut oficial en el Bernabéu con una victoria limpia, sin evaluar el déficit que pueda provocar en el equipo la baja por lesión de Zidane y de Makelele. Y sin Ronaldo, quien sensatamente aún no aparecerá en escena.
Pero a Vicente del Bosque se le descompone la estructura del doble pivote al caerse de la lista también Pavón por una inoportuna gastroenteritis. El problema por resolver para el técnico es si variará el dibujo hacia el rombo, dejando a Cambiasso de eje, con Guti de enganche y dando a Raúl y Morientes el ataque. La pauta del partido será un dominio machacón del Madrid bajo el perfil de la estética y la resolución. Ahí deben de llamar a la puerta Guti, en estado de gracia defendiendo su pseudocategoría de ariete, y también Morientes, en lo que puede ser un amistoso duelo por reivindicar el 9. Es a día de hoy el puesto más caro del equipo y la competencia no hará sino aumentar la espectacularidad en el ataque blanco. ¡Ronaldo, Guti, Morientes y Portillo, casi nada!
Este Osasuna de piel mexicana dará mucha guerra porque lleva la combatividad en la sangre. Y llega al Bernabéu para disfrutar, me da la sensación que incluso perdiendo. Esta no es su Liga, sino un trámite con cuyos puntos no cuentan en Pamplona. Javier Aguirre ha pasado la semana piropeando al Madrid, "el mejor equipo del mundo". Demasiada caña para los Vidrio, Gancedo, Rosado y compañía.
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Pacto para reducir las concentraciones
Vicente del Bosque y la plantilla de jugadores, de acuerdo con la dirección del club, han pactado reducir al máximo las noches de concentración fuera de casa. Así sucede que el Madrid no se concentró ayer para el encuentro de hoy. Los jugadores se entrenarán por la mañana, de ahí a comer, siesta, charla técnica y partido. La razón es que la pasada temporada tanto jugadores como técnicos terminaron saturados de hoteles, que a largo plazo perjudican la estabilidad emocional y el trato de familia. Del Bosque deposita su confianza en los jugadores sobre su cuidado en noches de partido.