Montgomery bate el récord tramposo de Ben Johnson
Hizo ayer en París 9.78, una centésima menos que la plusmarca mundial y que el registro que hizo Big Ben en Seúl 88. El viernes corre en Madrid.
Una tal Myssi, chica que debía tener muy malas pulgas, estuvo a punto de evitar que Tim Montgomery se convirtiera en el hombre más rápido del mundo. Porque Myssi, que era la novia adolescente del ahora plusmarquista mundial de los 100 metros, se cansó un buen día de la compañía de Tim, le dijo que aquello se había acabado y se subió al coche para marcharse lejos de él. El bueno de Montgomery se puso delante, ella le dijo que le iba a pasar por encima si no se retiraba, Tim le dijo que no la creía y ella aceleró y le rompió una pierna... No, no es un culebrón suramericano.
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Afortunadamente, la pierna del estadounidense soldó a la perfección y le ha permitido correr, ayer, en un tiempo de 9.78 segundos. Estadio de Chaterly, en París, a las 16:25 de la tarde, con dos metros justos de viento a favor, el máximo permitido. Una centésima menos que la plusmarca anterior, en poder de su compatriota, que no amigo, Maurice Greene. Y lo que, tal vez, es más importante: una centésima de segundo más rápido que aquellos 9.79 logrados por el hercúleo Ben Johnson en la final olímpica de Seúl 88, un día antes de dar positivo con anabolizantes. Mo Greene (no menos hercúleo que Big Ben, por cierto) había igualado el récord tramposo, pero el honor de batir ese tope sucio y fraudulento le ha correspondido a Montgomery, que no usa de grandes bíceps ni cuádriceps, aunque tampoco sea un alfeñique.
Y, a todo esto, Mo Greene en la grada. Se le habrá quedado cara de palo, porque el campeón olímpico y mundial se sabía en inferioridad esta temporada y por eso renunció a competir en la carrera récord de ayer, pero pensaba que su récord era intocable. Tim salió como un rayo y entró como una centella, apenas acosado por el campeón de Europa, el británico Dwain Chambers, que igualó el récord continental (9.87) de su compatriota Linford Christie. La revancha está servida: el viernes, en Madrid, en la Copa del Mundo.
