Hierro manifestó su malestar a Florentino
De madrugada le pidió explicaciones por lo sucedido con Morientes


Florentino Pérez y Fernando Hierro mantuvieron una larga conversación horas después de la final de la Supercopa, a la que posteriormente se unió Fernando Morientes. Tuvo lugar tras la cena de celebración que mantuvieron los jugadores y los directivos, a la vista de todo el mundo en el Grand Hotel de Montecarlo, y en ella el presidente y el capitán levantaron la voz y gesticularon en más de una ocasión.
El capitán del Real Madrid le pidió explicaciones a Florentino por la manera como se habían llevado las negociaciones en el fichaje de Ronaldo y por el comportamiento del club con Morientes e incluso con Solari. Hierro le manifestó el malestar de la plantilla por los últimos acontecimientos y Florentino razonó con él en algunos de los asuntos para que luego se los comunicara al resto de la plantilla. La última petición de Hierro fue que si fichaba Ronaldo se retrasara su presentación hasta después del partido ante el Espanyol.
Poco antes, en la zona mixta del estadio Louis II, el capitán del Real Madrid había manifestado a los medios de comunicación que "los jugadores son personas y no meras mercancías", una frase que repitió a Florentino.
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Fernando Morientes se incorporó posteriormente a la conversación. El delantero, molesto con el club, le dijo al presidente todo lo que pensaba y le preguntó por su futuro. Florentino le aseguró que estaba dentro de la operación Ronaldo y que sólo abandonaría el club para irse al Inter (la duda reside en saber si su futuro estaba en el Barça desde esa mañana).
El encuentro se alargó hasta las tres de la mañana. Mientras todo sucedía, en una mesa cercana Guti y Raúl (otros dos capitanes) seguían discretamente la conversación y a las puertas del Grand Hotel fueron informados de lo que se habló. El resto de la plantilla no ocultó su preocupación por lo que allí estaba sucediendo e incluso Vicente del Bosque estuvo atento a todos los detalles. Fue el propio técnico quien tuvo que comunicar a Morientes la decisión del club de prescindir de él en la final de la Supercopa, razón por la cual no confirmó a los jugadores la alineación hasta llegar al mismo vestuario del estadio Louis II.