La concentración fue un polvorín
Del Bosque pasó una mala mañana y tuvo que confirmar a Morientes que tenía que quedarse en la grada. Hubo nervios por las noticias sobre Ronaldo

Ayer fue una jornada atípica en la concentración del Real Madrid. Más que del Feyeenord, los madridistas estaban pendientes de si Ronaldo iba a fichar por el Madrid y de qué iba a pasar sobre todo con Morientes, implicado en la operación. Muchas caras largas, la primera la de Vicente del Bosque que fue recibiendo información del club. No dio charla y confirmó la alineación más tarde que nunca. Sin duda, ayer pasó una de sus peores jornadas desde que es entrenador del Real Madrid.
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Todos los jugadores estuvieron pendientes del teléfono. Sus familiares les contaban todo lo que se decía en España al respecto. Durante la comida, el mismo tema de conversación y caras de enfado por los modos. Incluso se esperaba unas palabras de los capitanes, pero estas nunca llegaron a pronunciarse.
En el ambiente estaba el partido, pero de pasada. Morientes les confirmó a todos que su futuro estaba lejos del Madrid y eso no gustó mucho, sobre todo porque el delantero es muy querido en la plantilla. El peor momento, aunque esperado, fue cuando el técnico le confirmó a Morientes que tenía que quedarse en la grada. En el LouisII hubo un paréntesis, mucha profesionalidad, concentración y un título más.