Un coladero
Debacle defensiva del Atlético que, con un jugador más, fue goleado por el Chievo. Albertini y Luis García, las estrellas.

Me gusta el nuevo proyecto Atlético. El Calderón puede volver a disfrutar de jugadores de calidad que hace tiempo no se veían por estos lares. La autoridad de Albertini, la zurda de Dani, la velocidad de Luis García y las genialidades de Fernando Torres prometen emociones fuertes. Los problemas defensivos y de distancia de las líneas sigue siendo la asignatura pendiente. El Mono Burgos va a vivir un estado de permanente ansiedad.
El Chievo Verona fue un buen invitado para la presentación del Villa de Madrid. La salida fulgurante. Los rojiblancos van a ser un conjunto de izquierda. Al minuto Luis García abría el marcador con la ayuda del portero Lupatelli. Con la novedad de García Calvo como lateral derecho, Luis quería ajustar su muro defensivo. Pocas conclusiones pudo sacar. El equipo no se justa a la hora de presionar para robar el balón, y las bandas son un pasillo a los rivales. Los italianos empataron con un penalti que se inventó Moreno Delgado, ya que la mano de García Calvo fue involuntaria, pero tuvieron claras ocasiones de Cossato y Bierhoff que salvaba un Burgos en buena forma.
Los rojiblancos se movían a los impulsos que sintonizaba Albertini. Emerson sigue sin ser un buen escudero y Coloccini anda acelerado en sus evoluciones. Se perdía la pelota con suma facilidad, aunque destellos como la jugada individual del Niño con un amago marca de la casa para irse de su central son para guardar en el recuerdo. La verticalidad de los madrileños en ocasiones les hacía caer en la precipitación. Dani se perdía en una zona de nadie y no terminaba de ser el enganche adecuado. Tuvo que ser Albertini al sacar una falta, de la misma manera que su técnico, volvía a poner en ventaja al Atlético. Los detalles eran prometedores, aunque está claro que el bloque todavía tiene que perfilarse y conocerse mucho más.
Verbena
En el segundo periodo, a los atléticos le abandonó la chispa y en defensa se siguieron cometiendo errores infantiles. No es cuestión de los hombres de zaga. Es que no existe compenetración a la hora de achicar espacios y por eso los italianos llegaban con una facilidad tremenda al área de Burgos. El Atlético estaba insípido y no vieron la pelota para intentar alguna jugada. Corini, Bierhoff y Tosato hacían mella en la herida de los rojiblancos. Incluso para mayor vergüenza el rival tenía uno menos por la expulsión de su capitán DAnna.
Se movió el banquillo de Luis y los que salían tampoco tenían mucha gracia para dar la vuelta al resultado. Solamente Luis García exhibía cierta peligrosidad. El resto desapareció. La nave se hundió de manera alarmante y como el Barcelona espera el próximo domingo es para empezar a temblar. Ni siquiera Fernando Torres que retrasó su posición para que Javi Moreno pudiera lucirse, podía exhibir su gran estado de forma.
El concepto defensivo llevó al Atlético a la deriva. Las medidas se tienen que tomar de manera urgente. No es cuestión de fallos personales. Es que no sintonizan con las ideas que desea imponer el sistema del entrenador. La derrota, aunque sea en verano, es una llamada al orden dentro del club. Este Atlético tiene que encontrar su identidad defensiva, o se anuncia una temporada llena de lamentos.
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Iñaki Sáez estuvo en el palco
El seleccionador nacional Iñaki Sáez no se quiso perder el partido. Estuvo presenciando las evoluciones de García Calvo y de Fernando Torres, que pueden estar en las listas que dará mañana para la doble cita que les espera la próxima semana contra Grecia.
