Australia saltó sobre España
El equipo aussie se impuso en la final del Memorial Díaz Miguel y cortó la racha victoriosa de nuestra Selección en su camino hacia el Mundobasket


Los descarados jovencitos de Australia hicieron rechinar la bisagra del destino. La España de Garbajosa, del músculo y de la defensa cerró su preparación con una derrota: la última, la más dura de tragar. Hasta ayer, con Pau Gasol fuera del equipo, la organización defensiva estructurada por Imbroda había preservado a la Selección de tropiezos ante Rusia, Croacia o la misma Australia.
Hasta aquí, Imbroda ha tenido al mejor Garbajosa de siempre, el héroe verde del último scudetto en Treviso... y ha vivido reconfortado por sus principios de solidaridad y defensa. Con la munición física de Diego Soto, esta Selección española ha saltado, literalmente, en la palma de la mano. Pero...
Si España saltaba en una loseta, los jóvenes lobos aussies de Brian Goorjian se tomaron el partido como una estampida o un disparo: a base de triples, zona 2-1-2 y deseo de triunfo, Australia mandaba en el descanso por 44-47, tras un 0-10 parcial (29-25, 29-35). La selección de Imbroda parecía saturada. Maher y Riley capitaneaban a canguros cazadores con zarpazos triples. Su rojilla pieza: el grupo de Imbroda.
En el tercer cuarto, apareció un sensacional jugador: Garbajosa, imperial, dio la vuelta al partido en explosiones de energía y lectura del juego (62-57, 66-58). "Nunca se sabe lo que va a hacer", dice el yugoslavo Miroslav Beric de su ex compañero en el Tau: claro, porque Garba tiene soluciones para todo. Su despliegue le llevó a la cuarta falta en el minuto 25: España acabó ganando el tercer cuarto por 66-60, pero con plomo en las alas.
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El último periodo fue de Australia, gracias a minutos celestiales de Maher y Riley. Con Garbajosa sentado por faltas, algunos rebotes ofensivos de Felipe Reyes aguantaron el resultado... hasta que la frenética Australia de Maher pasó al frente en el 71-72. Volvió Garba, pero, a esas alturas, la Selección tenía fuego en cubierta y la estampida de los canguros estaba fuera de control. La bisagra del destino ha crujido y ahora toca a Pau Gasol echarle aceite: en Indiana.
Lituania obtuvo el tercer puesto al batir a Croacia por 80 a 69.