Análisis Ciryl Domoraud

Sobrio y potente

Tras llegar como un defensa con futuro al Red Star, debutó en Primera con el Burdeos y, siempre con Roland Courbis, viviría su mejor etapa en el Marsella que apeó al Celta de la UEFA.

Ciryl Domoraud. Espanyol. 31 años. Procede del Milán. Costamarfileño. Llega cedido por una temporada. Defensa. Mide 1,80 metros. Capitán de Costa de Marfil.
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Ciryl Domoraud ha llegado al Espanyol y lo que más apetece es preguntarle qué pasó en aquel campo de trabajo en el que la selección entera fue detenida por el gobierno de Costa de Marfil tras el fracaso en la Copa de África de 2000. El general Robert Guei les castigó para dar un ejemplo a la población. Sepp Blatter lo condenó y lo que pasó aquellos días de aislamiento lo saben muy pocos. Como seguro que el gran Tomás Guasch algún día le sacará toda la verdad a Domoraud, conozcamos bien al futbolista. Central potente, diestro, con poca decisión para marcharse al ataque y menos influencia en el juego de la que debería, le quedaron grandes el Milán y el Inter, pero tuvo muchos minutos en sucesivas cesiones al Bastia y al Mónaco. No es un central rápido, y por eso puede sufrir mucho en la Liga española, incluso tiene condiciones para jugar de mediocentro defensivo porque con el balón en los pies es bastante limitado. Capitán de Costa de Marfil en las eliminatorias, Túnez cerró el camino del Mundial a un Ciryl Domoraud que en su selección nunca terminó de dar mucho de sí. Prefiere jugar como central por la izquierda en defensa de cuatro hombres.

Contundente

Por su contundencia se ganó un puesto en la Liga francesa, donde nunca tuvo problemas para ser titular, e incluso en el Bastia jugó en el centro del campo. Ahí podría funcionar, pero se siente más cómodo en la defensa. Reclutado por los juveniles del Auxerre tras haber jugado en el Noiseau y después en el Sucy-en-Brie, Domoraud probó como delantero centro por su potencia. Pero ya el técnico de los cadetes del Auxerre, Jackie Lemé, le colocó de central. Seguro que el Espanyol ha visto en él un interesante recambio para el centro de la defensa. Está más acostumbrado a jugar con cuatro hombres atrás en línea, esquema más habitual en toda su carrera. Consciente de sus limitaciones técnicas, Domoraud suelta rápido el balón en corto, nunca se complica y casi nunca conduce la pelota al ataque. No es buen cabeceador y ni siquiera suele insistir mucho en subidas al área en jugadas a balón parado. Sus tres goles en casi doscientos partidos de Liga desde 1992 hasta hoy, dejan muy claras sus pocas posibilidades ofensivas. Ya lo demostró en los cadetes del Auxerre, de donde se fue como un defensor sobrio y con futuro al Red Star de la Segunda división francesa. Aparcó su trabajo como mecánico de coches y de la mano de Roland Courbis debutó en Primera División con el Girondins de Burdeos. En aquella etapa jugó muchos partidos de lateral derecho, aunque poco a poco volvió al centro de la defensa. Ya hace seis años le faltaba velocidad, lo que se acrecentó con los años.

De Marsella a Italia

Con Courbis se fue al Marsella para vivir los mejores momentos de su carrera. Dos años como titular y varios partidos al más alto nivel. Seguro que en Vigo recuerdan al Ciryl Domoraud que lideró la defensa del Olympique junto a Laurent Blanc ante el Celta en los cuartos de final de la UEFA. Con el Marsella llegó hasta la final jugando siempre como titular. Precisamente Blanc le ayudó a llegar al Inter, aunque nunca tuvo sitio en el fútbol italiano. Ya tenía consolidada su posición de central izquierdo, con Blanc a su lado. Capitán de los elefantes de Costa de Marfil en la Copa de África de 2000, que terminó con el mencionado fracaso de su selección, jugó mucho en el Bastia y en el Mónaco, donde había llegado como pieza de cambio, primero del Inter y después del Milán. Tuvo ofertas de Inglaterra, pero siempre prefirió jugar en Francia, en un fútbol mucho más blando y cómodo. Le acabamos de ver recientemente con el Milán en el trofeo del Centenario hace unos días. En el Bernabéu fue el mejor de una penosa defensa. A sus 31 años, el veterano Ciryl Domoraud espera repetir su sobriedad defensiva en el Espanyol.

Lo que aportará

-Potencia.

Su gran cualidad es su potencia física. Nunca rehúye el choque. Es fortísimo lo que hace que, unido a su experiencia, tenga posibilidades de ser titular.

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-Polivalencia

En su carrera ha jugado de lateral derecho, central por la derecha y la izquierda y medio defensivo. Un comodín para tapar huecos en soluciones de emergencia.

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