Ciclón español frente a Rusia
Con espléndida actitud defensiva y buen ritmo de ataque, la Selección no acusó la ausencia de Pau Gasol en su primer ensayo para el Mundobasket


Con el artista antes conocido como Pau Gasol balanceando su cuerpo serrano al ritmo de Nerva y Aserejé y con el artista que Utah conoce como AK, Andrei Kirilenko, mirando en el banquillo, el ritmo físico de la selección de Javier Imbroda desecó a la banda anárquica de Stanislav Eremin. España, sin Gasol, ganó a Rusia, sin Kirilenko, y todos empiezan a soñar con lo que va a ocurrir antes de un mes en una de las cunas del baloncesto mundial: Indianápolis.
Eremin dice que Kirilenko estaba enfermo, como el tremendo reboteador Savrosenko. Da igual: uno cree que el entrenador ruso no quiso aprovechar el tren barato de una eventual victoria sobre España menos Gasol, arriesgando a Kirilenko en un partido con cierta intensidad. En teoría, Rusia, que venía de batir a Yugoslavia y Turquía en Belgrado, debía tener más rodaje que España.
Distinta actitud
En la práctica, y como de costumbre, los rusos fueron un modelo en indisciplina, tiro de tres puntos (6-9), balones perdidos (19) y ausencia absoluta de conceptos defensivos. No es que Morgunov, Chikalkin y el resto de súbditos de Putin no quieran defender: es que nadie les ha enseñado.
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Si los jugadores de Imbroda defendían como hombres muy serios, y los rusos se lo montaban en plan esquizoide, la cuestión estaba clara, al margen de los puntos increíbles de Chikalkin. Desde el comienzo, el triunfo de España no peligró: pura dinámica. 23-20 en el primer cuarto, 49-47 en el descanso, 66-62 tras el tercer cuarto (el de más intensidad)... y 71-62 a 8:00 del final. A esas alturas, un triple de José Antonio Paraíso liquidaba el partido.
Imbroda saca equipos de la nada y la defensa: eleva el nivel de jugadores como Garbajosa, Reyes y, por supuesto, Navarro. Rusia es un canto a la indisciplina, por más que Eremin quiera mandar en lo que no arreglaron ni los zares ni el mismísimo Stalin. Eso sí: faltaban los artistas. Los veremos en Indianápolis. Mientras, en Málaga se estrenó un himno (Doce españoles).