Cani: "Voy a morir por defender este equipo"
El canterano cree que "todavía me falta confianza"

Rubén Gracia, Cani, se encuentra ante su gran oportunidad: avalado por su talento, estos días se ha subido a un fino alambre y desde ahí trata de saltar hacia el primer equipo. Está a punto de hacerlo, pero la decisión de si ese chico flaquito, que tanta habilidad natural tiene para relacionarse con el balón, se queda finalmente entre los mayores se producirá en las próximas semanas. Y Cani trata de hacerse con todo a toda velocidad. "No, no estoy contento de cómo lo estoy haciendo. Me falta confianza para encarar, noto que me cuesta, pero voy a morir por defender este equipo", se confesaba el joven zaragocista, una de las sensaciones de la pretemporada. No por su juego ha dejado detalles notabilísimos, pero en general se le adivinan muchas más cosas de las que ha mostrado sino porque la impresión general es que Paco Flores está muy cerca de decidirse por contar con Cani, por hacerlo grande cuando aún es un niño.
Además, él no se siente importante todavía y muestra algunas dudas. Además de la prudencia que aconseja la edad, le coarta un tanto su desparpajo, en el fútbol y en los comportamientos: "A lo mejor en el filial veo un fallo y doy un grito. Pero claro, a quién le voy a gritar aquí yo. Yo aquí no soy nadie", decía el canterano con sinceridad. En Cani se ven las condiciones naturales de un extraordinario jugador, pero estas deben ser rodeadas por comportamientos como la agresividad o la disputa impetuosa de un balón, cuestiones que son obligatorias en Segunda, donde la libertad se coarta con músculo y arrojo. Cani tendrá ficha del filial, pero su futuro es, seguramente, una de las mayores ilusiones que se pueden generar en el zaragocismo.
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Un tímido por naturaleza
La subida de Cani al primer equipo solo tiene un problema. Se le van a pedir condiciones propias de un jugador consolidado, y ahí radica la dificultad: En hallarle un equilibrio y el contexto necesario. Y es que por mucho desparpajo que tenga, se nota que Cani es un chico tímido: "Yo vi a Yordi darle dos hostias tremendas a los defensas el otro día. Y no es que yo no pueda hacerlo, es que ni siquiera me sale de dentro hacerlo", dice.