Atletismo | Europeo de Múnich

Rey fue tercero en una carrera confusa

El español se enteró tarde de que Holmen, el ganador, iba por delante

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

En apariencia, la medalla de bronce conquistada ayer por el toledano Julio Rey y la victoria del equipo español de maratón en la Copa de Europa (oro que, no obstante, no se suma al medallero general) significan una muesca más en los éxitos de la selección española en el Olympiastadion de Múnich.

Sin embargo, la realidad es que el desconcierto y el descontento reinaron en toda la delegación española desplazada hasta tierras germanas, especialmente desde que, hacia el kilómetro 30 aproximadamente, se adivinó que nadie iba a cazar al finlandés Jäana Holmen, que se hizo con la medalla de oro contra cualquier pronóstico. El potente equipo español rodó mayormente en conserva, mientras que el citado Holmen demarraba en el kilómetro siete, en compañía del noruego Rasmussen.

A trote casi cochinero, encogidos por el frío y las prevenciones, y en un circuito muy endurecido por el desapacible clima, los hombres de rojo y gualda dejaron marcharse a los dos atletas escandinavos: la mañana era de perros... y de nórdicos, por supuesto.

Julio Rey declaró al final de la carrera que no tenía ni idea de que por delante de su grupo iban dos escapados. Que se enteró en el kilómetro 32 de carrera. Otros atletas dijeron que sí, que les parecía que un atleta se había escapado. Y algún otro confesó que, por el contrario, era perfectamente consciente de la situación, de esa escapada que a la postre dio el triunfo al finlandés.

La caza

A partir del kilómetro 25, Luis Miguel Landa, responsable técnico del equipo español de maratón, arengaba como podía para que Julio Rey, Javier Cortés, Alejandro Gómez o Alberto Juzdado comenzaran a toda prisa la caza y captura de los fugados llegados del frío. Esos que algunos no sabían que se habían escapado del grupo poco después de empezar la carrera. Pronto cayó Rasmussen, pero no Holnen, que hizo la mejor marca de su vida (2 horas, 16 minutos y 24 segundos).

Luego irrumpieron el estonio Loskutov... y una nube roja de españoles que sólo arrojó la gota de agua de una medalla de bronce: la de Julio Rey, que al final, sin piernas, no supo aprovechar los despistes de Loskutov.

Entre los puestos quinto y undécimo aparecieron... cinco españoles: Juzdado, Gómez, el ex marroquí Kamel Ziani (que salió en camilla con el pubis machacado), Javi Cortés y Caballero. "Somos tan buenos, que regalamos medallas corriendo con el culo", dijo textual y oficialmente Gerardo Cebrián, jefe de prensa de la Federación Española.

Rey: "Pensé que iba en cabeza"

Noticias relacionadas

"No sé si ha sido despiste mío entre los gritos y el ruido, o fallo de alguien, pero hasta el kilómetro 32, pensaba que éramos la cabeza. Cuando me enteré, le dije a Cortés que tirara a por Holnen y Rasmussen, pero ya íbamos muy justos".

Landa: "Perdí la voz avisándoles"

"Si Julio Rey y los demás pensaban que iban al frente de la carrera, no será porque yo no les haya avisado: me he dejado la voz y casi la salud desde el kilómetro 25 en todos los puestos de control, para decirles que tiraran, que se iban los dos nórdicos".

Te recomendamos en Polideportivo