Marta también es la reina al aire libre
Repitió la victoria de los Europeos de Viena, esta vez ante OSullivan


Marta Domínguez consiguió, tras Pentinel, el segundo oro de la jornada en una hirviente tarde española. Para ganar, Marta tuvo que unir el lacito rosa de su familia, su amuleto de siempre y el deseo de batir a uno de sus ídolos personales, la irlandesa Sonia OSullivan, que se topó en el Olympiastadion con algo superior a sus fuerzas: el grandioso corazón de Marta Domínguez.
Noticias relacionadas
Sin Paula Radcliffe ni Gaby Szabo en acción, y con las rusas Yegorova y Zadorozhnaya en pleno control de octanaje, Marta tenía la medalla al alcance de su genio. Tras cerca de 15 minutos en conserva, con el famoso tirón de Yegorova, la campeona mundial de Edmonton, y su secuaz Zadorozhnaya enterrada bajo la sombra de la sospecha, Marta arreó a tope para cortar a Yegorova. De los 5.000 metros, quedaban menos de 200.
Yegorova, sin gasolina EPO de 98, se quedó paralizada. Pero OSullivan respondió y pasó al frente: ella, no se iba a dejar arrancar el oro por una pequeñita española. Pequeñita, pero fiera. Marta Domínguez apretó los dientes. Tras la de 10.000 metros, esta fue la segunda plata de la irlandesa. "Me tendría que haber matado para ganarme", dijo Marta.