La FINA hizo justicia y metió al equipo español en la final
Castigó a hungría y rusia por amañar su partido

España acabó disputando el título de la Liga Mundial, pero no pudo ganárselo a Rusia en la final de esta primera edición, disputada en Patras (Grecia). Los rusos vencieron por 10-8 y se proclamaron campeones en un partido en el que los fallos en ataque condenaron a los de Joan Jané.
La Selección, con un gran Iván Pérez, comenzó bien (3-2) pero los rusos supieron recuperarse y llegaron a tener cuatro tantos de ventaja. El postrero esfuerzo español no tuvo recompensa.
España pudo disputar la final tras una decisión histórica de la FINA, que reaccionó con celeridad al amaño perpetrado por húngaros y rusos el sábado, cuando pactaron el resultado (14-13 para Hungría) que clasificaba a ambos equipos para la final. La FINA decidió invalidar el partido, dándolo por perdido a ambas selecciones por 0-5 y sancionándolas con un 50 por ciento del dinero que debían ingresar. En su nota oficial presume que el resultado estaba "pactado por ambos equipos" y aplicó el punto C del artículo 2, que trata del juego limpio. Hungría, campeona olímpica, tuvo que jugar el partido por el tercer puesto y se impuso a Grecia por 13-6.
FICHA TÉCNICA
Rusia: Maximov; Fedorov, Denisov,
Irishichev (3), Erushov, Chomahidze (2), Stratan (2) siete inicial Gorshkov (2), Zakirov, Garbusov, Rekechinski, Kozlov y Zinnurov (1).
España: Rollán; Sanz, Hernandez (2), D. Moro, Ballart, Gómez (1), Pérez (3) siete inicial Sánchez-Toril (1), I. Moro, Pedrerol, Marcos (1), Molina y Andreo.
Parciales: 2-3, 4-1, 3-3 y 1-1.
Arbitros: Vuletic (Croacia) y Santa (Grecia).
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Piscina: Pepanos de Patras (Grecia). 1.100 espectadores. Mustafá Larfui, presidente de la FINA, entregó los premios.
La primera Liga Mundial concluyó con esta clasificación: Rusia, campeona; España, subcampeona; Hungría, tercera y Grecia, cuarta.