Central de futuro
Pese a no ser conocido en España, Andrade es el líder de la nueva generación de jugadores portugueses. Velocidad y colocación son sus credenciales para triunfar en el Deportivo.


Andrade es un central rápido, zurdo aunque nada torpe con la pierna derecha, abanderado de la nueva generación de defensas portugueses, inteligente y con mucho futuro. Un fichaje acertado para el Deportivo se mire por donde se mire. Nunca apareció en torneos juveniles importantes, muy distinto a lo de otras estrellas portuguesas de la generación anterior. Por eso se le conoce menos en España, pero no tardará en brillar. Creo que Oliveira se equivocó en el Mundial al no darle un sitio como titular. Rápido en corto, limitado en el juego aéreo, puede adaptarse sin problemas a la posición de lateral izquierdo. No recuerdo haberle visto en el centro del campo, pero sí en varias posiciones en la zaga. Y eso es algo que merece la pena analizarse.
Formado en la cantera del modesto Estrela Amadora, desde pequeño tuvo que sufrir su debilidad física, y éste es otro detalle interesante. Nada más entrar en el club, los técnicos vieron un gran central para el futuro por su buena colocación, pero necesitaban que mejorase su estructura física. Un buen trabajo de gimnasio le ayudó a ser el central potente que conocemos hoy. En los juveniles del Estrela Amadora mejoró día a día, y con Jorge Jesús como técnico, dio el salto al primer equipo en 1997. Le costó entrar como titular a sus 19 años, pero se consolidó con el 10 a la espalda un año más tarde. Como central, a pesar del número.
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Buena colocación. Un repaso a sus partidos en aquel Estrela Amadora ofrecen un Jorge Andrade como central por la izquierda en defensa de cuatro hombres, siempre bien colocado, rápido en corto pero con demasiado abuso de los pelotazos. En aquel Estrela Amadora solo Kennedy sacaba el balón jugado desde atrás y por eso tanto balón largo, pero después en el Oporto ya pulió ese defecto. Incluso ha terminado por convertirse en un jugador elegante cuando mueve la pelota. Al Oporto llegó en el 2000, y fue uno de los fichajes estrella en Portugal. En principio Fernando Santos confió más en la pareja de centrales Aloisio-Jorge Costa, pero la eliminación ante el Anderlecht en la previa de la Champions le empezó a abrir hueco. Jugó 20 partidos de Liga, y se ganó la titularidad para la temporada 2001/02, la de su explosión en todos los sentidos.
Central por la izquierda en una defensa de cuatro en línea, justo como jugará en el Deportivo. Pocas subidas al ataque, otra de sus características. Y se complica poco con el balón. Rapidísimo en el cruce, otra de sus mejores cualidades. Su nivel en el Oporto le abrió las puestas de la selección, donde ha vivido hasta ahora pocas alegrías. Debutó en París con una derrota 5-0 ante Francia, que sin duda recordará para siempre. Jugó a la izquierda de Couto y los franceses les hicieron mucho daño. Mejoró ante Angola, en un amistoso en Lisboa en el que Oliveira probó un esquema nuevo con tres centrales. Andrade jugó por la izquierda, y tapó la banda en las subidas de Rui Jorge. Su último capítulo con la selección, en el pasado Mundial, fue con Portugal intentando arañar un empate ante Corea que le clasificaba, y salió por Pauleta para tapar huecos. Con nueve hombres, cayó por 1-0. El momento del cambio generacional en la defensa lusa ha llegado, y Andrade será el abanderado. Rinde mejor como central por la izquierda y nunca se complica. Una buena forma de definir este acierto del Deportivo.