Análisis de Maldini | Robert Enke

El ‘parapenaltis’

Aunque joven, Robert Enke ya tiene una bien ganada reputación en Europa.

Robert Enke - Barcelona - 24 años - Procede del Benfica portugués - Llegó con la carta de libertad - Alemán - Firmó por tres temporadas
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Su agilidad y reflejos no pasaron inadvertidos para el Barça y le disputará el puesto a Bonano. Pasó tres temporadas en el Borussia Mönchengladbach, con el que descendió, pero a él le llovieron ofertas. Eligió ir al Benfica, donde en tres años ha dejado su impronta de portero valiente.

Hay mucho que contar de Robert Enke. Para empezar, tiene una fama bien ganada como especialista en parar penaltis. Nada más llegar al Benfica paró cuatro en los primeros dos meses, y dos de ellos le sirvieron para superar una eliminatoria en Copa de la UEFA ante el PAOK de Salónica. Momentos decisivos en la carrera de este portero ágil, de buenos reflejos y muchos detalles curiosos.

Nunca vistió la camiseta de la selección alemana absoluta a pesar de su nivel, pero sí ha tenido minutos de gloria. Un día se encontró en Wembley con la Sub-15, en lo que los ingleses llaman internacionales escolares. Enke recuerda aquel empate a cero como el inicio de una carrera exitosa, que le ha llevado hasta el Barcelona. Originario de Jena, ciudad de la extinta República Democrática Alemana, llegó pronto al Jena Pharm y después al Carl Zeiss Jena. Su debut ante Francia en la selección Sub-15 coincidió con una buena etapa que no tardaría en llevarle hasta el Borussia Mönchengladbach que dirigió primero Berti Vogts y después Rainer Bonhoff.

Ya con 16 años y en el Carl Zeiss Jena había sido elegido portero del año en su categoría, pasó rápido por la Sub-20 y no tardó en consolidarse en la Sub-21. Recuerdo un amistoso Sub-20 ante Brasil en el festival de Arlés en Francia. Stielike dirigía al equipo, y Enke lo paró todo salvo dos mano a mano de Eriberto y un remate desde el área pequeña de Adailton. Allí empezó a despertar el interés fuera de Alemania, no hay duda.

No debutó.

Con la absoluta viajó hasta la Copa de las Confederaciones de 1999 en México como suplente de Lehman, pero no llegó a jugar. Tras dos años en el banquillo en el Mönchengladbach se hizo con el puesto por la lesión en el tendón de Aquiles de Uwe Kamps, y ya nadie le pudo sacar de la portería. En su última temporada en Alemania siguió con sus paradojas. El Mönchengladbach descendió, recibió 76 goles y fue el portero más batido del torneo. Aún se recuerdan los quince goles que encajó ante Wolfsburgo y Bayer Leverkusen en dos partidos consecutivos. Pero sin sus reflejos y agilidad hubiesen sido muchos más, y de eso nadie dudó hasta el punto de recibir ofertas importantes de Italia, Alemania y España. Su contrato terminaba, y con la segunda división alemana como perspectiva decidió aceptar una oferta del Benfica.

Los portugueses sin duda sabían de sus virtudes. Muchos reflejos y valentía bajo los palos. En el Mönchengladbach lo había demostrado en bastantes ocasiones. Enke no es de los porteros que se quedan bajo el larguero, no duda en salir rápido a los pies del delantero rival y es bueno en el mano a mano por su decisión en las salidas. Todo eso le ayuda a convertirse en el especialista en parar penaltis que antes comentamos.

Revelación.

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En Italia se quedaron con las ganas de ficharle, y en mayo de 1999 en Guerin Sportivo ya le había considerado una de las figuras emergentes del fútbol alemán junto a Deisler, Ramelow y Ballack. Entonces triunfaba en el Mönchengladbach y en la Sub-21 alemana, donde pasó dos años como titular indiscutible. El Benfica le acogió, y Enke funcionó de maravilla. Tres temporadas como dueño de la portería, a pesar de los tremendos altibajos de un club que vivió una enorme crisis institucional y de resultados.

Nada más llegar Enke a Portugal se mantuvo 620 minutos sin recibir un gol entre la segunda y la octava jornada, y tras ser el héroe por los penaltis parados al PAOK en la UEFA, la Prensa portuguesa le consagró como un gran guardameta. "Héroe" (Record), "Mitológico" (A Bola) o "En las alas de Enke" (O Jogo), algunos de los titulares. Tres temporadas más tarde, el Barcelona se apresuró a firmarle consciente de que el fútbol portugués se le había quedado pequeño. El propio Enke ya había dejado clara su intención de marcharse. Quizá busque por fin su oportunidad en la selección alemana. Seguro que sueña con un partido ante el Bayern de Kahn en la Champions.

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