Antes de que llegue la marabunta
La sinceridad de Del Bosque en la entrevista concedida a Javier Bobadilla es elogiable. Lo decíamos en AS el día que subían al avión camino de Austria y el técnico lo ratifica en estas líneas: la pretemporada en Irdning ha sido casi, casi, una pérdida de tiempo. Preparar a diez o doce hombres con los que no cuenta el Madrid para el futuro es un sinsentido. Ni el técnico puede hacer cábalas de equipo ni los jugadores están por la labor de contribuir al interés general. Aquello ha debido de ser un sálvese quien pueda para los de la lista negra. Y un esfuerzo suplementario de viajes y de insufrible aburrimiento (me dicen que el pueblo estaba donde da la vuelta el viento) para los indiscutibles de la plantilla.
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Para entendernos, el Madrid comienza a trabajar de verdad hoy. Con Raúl, con Zidane, Roberto Carlos, Casillas y todo lo mejorcito. Lo que no tendrá sentido será ver mañana sobre el césped a 31 jugadores a las órdenes de Del Bosque. La marabunta. Aquello va a parecer uno de esos partidillos veraniegos donde se prueban a los juveniles. No es serio para este club de solera y categoría. Alguien tiene que responder con contundencia tomando medidas para que el Real Madrid luzca y brille con esplendor el día que comience el fastuoso Trofeo Centenario.
El Trofeo Centenario, por cierto, abre un mes de gran trascendencia. Un mes de agosto con trampa. Hay partidos de calado camuflados como bolos veraniegos. No hace falta referirse a lo que van a exigir Liverpool, Milán y Bayern este fin de semana en el Bernabéu. Es que la semana próxima, está el Roma de Capello esperando en Nueva York. Y antes de que llegue septiembre, el Feyenoord echará un órdago en esa Supercopa de Europa que tan mal se le da al Madrid. Empieza la temporada con dinamita sin que en la casa blanca se haya depurado la plantilla. Lo dicho, es urgente que la cosa se ponga seria porque de momento el verano está siendo loco, loco.