Análisis de Maldini | Juliano Belletti

De largo recorrido

Proviene del Sao Paulo. Ha sido campeón del mundo en Japón con Brasil, donde Cafú le cierra el paso a la titularidad. Era un jugador bastante violento en su país, pero prometió que cambiaría y lo ha hecho.

Procede del Sao Paulo. 26 años. Llega traspasado. Brasileño, aunque pronto será comunitario. Contrato hasta 2007.
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Lateral derecho fuerte, ofensivo, de los que crean peligro por su banda más por su tozudez que por su gran calidad manejando la pelota. Seguro que a Belletti no le agrada mucho recordar su pasado violento, pero es de justicia destacar también que en los últimos dos años ha conseguido calmarse y ya no es aquel jugador duro que coleccionaba tarjetas y firmó más de un récord antideportivo en el fútbol brasileño.

Ese es uno de los principales detalles a destacar del nuevo lateral derecho del Villarreal, suplente de Cafú en la selección campeona del mundo. El 14 de agosto del año pasado la revista Placar publicó una clasificación de los jugadores más violentos de Brasil. La encabezó Belletti, con unos números escalofriantes: nada más y nada menos que 30 amarillas y 5 rojas en 79 partidos. Sin embargo, en la portada de la revista Belletti pedía perdón a la hinchada rezando y prometía cambiar. Y vaya si lo hizo, porque en los 41 partidos siguientes sólo vio cinco amarillas y una roja. Buena noticia para el Villarreal.

Pero no sólo por las tarjetas se caracterizó la carrera de Belletti hasta su último año. Hasta consolidarse en su posición natural, la de lateral derecho, pasó por diversas etapas. Comenzó jugando de portero de fútbol sala en su ciudad natal de Cascavel, y desde que su hermano Sandro le introdujo en los juveniles del Cruzeiro jugó en varios puestos.

Gol en Maracaná

En la Supercopa del 95 el equipo alcanzó las semifinales con Belletti como volante derecho por delante del lateral Paulo Roberto. Jair Pereira dirigía a un Belletti ofensivo como siempre, que incluso tendía a irse al centro para buscar el disparo. En la semifinal ante el Flamengo incluso hizo un gol en Maracaná con una aparición por el centro y un disparo con la derecha. Siempre como volante, alcanzó las semifinales del torneo brasileño para caer ante el Botafogo.

Elegido un año antes mejor jugador juvenil del estado de Minas Gerais, ya en 1995 Zagallo le llamó una vez a la selección olímpica y otra a la absoluta. No pasó del banquillo, y poco después firmó por el Sao Paulo. Nada más llegar se peleó con el técnico Parreira por no querer jugar de lateral derecho, algo de lo que siempre se arrepintió públicamente. Cuando recapacitó ya se había consolidado Zé Carlos, aquel lateral derecho que jugó la semifinal del mundial 98 por la sanción de Cafú. Cedido al Atlético Mineiro en 1999, llevó el diez a la espalda en una histórica final ante el Corinthians. Aún seguía jugando como volante derecho, una posición en la que se podría desenvolver en su nuevo equipo, el Villarreal, si se llegase a producir una situación de emergencia.

Desde atrás

Noticias relacionadas

Pero es mejor como lateral por su buen recorrido por la banda. El defensa brasileño no es un jugador técnico para sacar buenos centros, y por eso sorprende desde atrás. En aquella final que perdió el Atlético Mineiro terminó expulsado, y meses después volvió al Sao Paulo para por fin jugar de lateral derecho. Ese Belletti nos interesa más todavía. Le pidió jugar de lateral a Levir Culpi, y acertó. Dejando de lado el exceso de pierna fuerte ya analizado, se consolidó como titular, ganó como lateral el torneo paulista del 2000 y volvió a ser convocado para la selección.

El mejor Belletti debutó con Leao como técnico ante Ecuador en marzo de 2001, y pugnó con Alessandro por algo muy complicado: ser el sucesor de todo un grande, Cafú. En la Copa América de Colombia fue de los pocos que se lograron salvar de la catástrofe general. Finalmente, Scolari se decidió por él, e incluso llegó a disputar algunos minuto en la semifinal del Mundial frente a la selección de Turquía. Para el nuevo jugador del Villarreal era el momento perfecto para cruzar el Atlántico y dar el salto a Europa, impulsado por su participación en el campeonato de selecciones más importante del mundo.

Te recomendamos en Polideportivo