Dos años para conocer la verdad
Dos años de trabajo se han necesitado para llegar a una conclusión: somos mejores que Grecia, Suecia, Bulgaria, Noruega, Etiopía y Kazajistán. Teníamos esta espina clavada desde los Juegos Olímpicos de Sydney, porque estos países quedaron por delante en el medallero; ya nos la hemos quitado. Del puesto 25 que ocupamos en el medallero, pasamos así al 19. Faltaría más. Esto se desprende del concienzudo estudio que ha realizado el Consejo Superior de Deportes y que ha publicado bajo el título Análisis, valoración y conclusiones de la actuación española en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.
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Son 285 páginas que recogen desde todos los puntos de vista posibles aquella actuación que supuso un jarro de agua fría. Gómez Angulo acababa de llegar al Consejo y sufrió una gran decepción en Sydney. Le habían dicho que ser secretario de Estado para el Deporte era un puesto amable ahora que ganábamos tantas medallas, que lo difícil era serlo antes, cuando había que esconderse. Y se encontró con que en vez de sacar pecho, tenía que buscar justificaciones en la mala suerte, porque habíamos tenido más cuartos puestos que nunca. Pero él, hombre riguroso, quiso saber qué había pasado.
Las conclusiones están ahí, una vez utilizados factores correctores, porcentajes y cuantas operaciones matemáticas fueran necesarias. El resultado es que ciclismo, fútbol y gimnasia aprobaron, y esgrima, hockey, judo, piragüismo, remo, tenis, tiro y vela suspendieron; los demás deportes fueron simples comparsas. En el análisis hay también autocrítica, porque aunque se diga que "España mantuvo un potencial similar al de Atlanta", también se dice: "Destaca el porcentaje de medallas tan pobre con respecto al número de finalistas, frente a la media de países de nuestro entorno". Por fin, la verdad.
