Análisis de Maldini | Marcos Assunçao

Orden y disparo

Posee un tremendo disparo con la pierna derecha y un excelente sentido táctico, pero no recuerdo haberle visto intentar una pared al borde del área.

<b>MARCOS ASSUNÇAO</B>. Betis. Procede del Roma. 26 años. Llega traspasado. Brasileño (extracomunitario). Contrato hasta 2008.
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Para empezar, dejemos que Marcos Assunçao se defina a sí mismo, en estas declaraciones a la revista World Soccer en diciembre de 1998. "A un centrocampista como yo no le basta con defender, tiene que ser un jugador para más cosas. La parte defensiva de mi juego me convence, pero creo que también puedo mover la pelota".

La selección brasileña empezaba una nueva etapa con Wanderley Luxemburgo tras el Mundial de Francia y Marcos Assunçao era uno de los elegidos para el centro del campo. Ya había trabajado con él en el Santos, donde empezó a darse a conocer al gran público brasileño tras dos años en el Río Branco. Sus palabras le definen bien, aunque ante todo es un centrocampista de contención. Gran especialista en libres directos, por cierto. En el Roma de Capello lo demostró muchas veces con goles de varias posiciones.

En realidad, Assunçao empezó en el Santos como único mediocentro, con Carlinhos, Wagner y Robert para crear juego. Un buen complemento para el centro del campo que sólo se acercaba al área rival para buscar el disparo. No recuerdo haberle visto intentar una pared al borde del área, por ejemplo. Y nunca se quitó esa etiqueta de encima. Para que nos entendamos, es un jugador más del corte de Mauro Silva o Mazinho. Ése es el jugador que ha fichado el Betis. Mucho trabajo, buen disparo desde lejos y bastante sentido táctico. Que nadie espere un gran pase de gol o un regate que nos haga levantar del asiento. Un futbolista para acompañar en el centro del campo.

Relegado por Emerson

Noticias relacionadas

En sus inicios con la selección, Assunçao acompañó en el centro del campo a Vampeta. Ante Yugoslavia, en el debut de Luxemburgo, jugó en el centro, más retrasado que el resto de los centrocampistas: apareció bastante pero soltó el balón en corto sin complicarse. En su segundo partido, ante Rusia, jugó por delante de Flavio como centrocampista de creación, esta vez sí. Pero subió muy poco al ataque y se le notó su tendencia a mantener la posición junto a Flavio. Hizo un gol con un libre directo que se tragó de forma escandalosa el portero ruso, pero la evidencia de aquel partido y la aparición de Emerson le condenaron a la suplencia.

A Italia llegó en 1999, y empezó como titular junto a Tommasi en el centro del campo, con la función de recuperación y sacrificio. Un año después llegó Emerson lesionado. Hasta que se recuperó se mantuvo como titular, pero no tardó en desaparecer en cuanto Capello pudo jugar con Emerson-Tommassi en el centro del campo. La temporada pasada fue de menos a más y demostró su gran pegada con la derecha. Golazos a Bolonia y Atalanta le hicieron despertar e incluso tenía opciones de volver con la selección de Scolari, pero Capello le borró en los últimos meses cuando pasaba su mejor momento. En el Betis tiene un técnico con un estilo de juego que le conviene y, ahora sí, un sitio reservado entre los titulares.

Te recomendamos en Polideportivo