En plena madurez
Es un futbolista lento con el balón pero muy seguro. Le dará orden y brillantez al Real Madrid.


En mayo de 1995 se jugaba en Lima la Copa América sub-17. Fue la primera vez que vi jugar a Esteban Cambiasso. Ante Perú, y en un equipo con Pablo Aimar, Leo Duscher y Sixto Peralta, entre otros. Cambiasso jugó de mediocentro, donde debe y donde le gusta, dirigió el juego con tranquilidad, siempre se ofrecía, recibía el balón y lo distribuía con una fluidez que me sorprendió en un jugador tan joven. Tenía un físico privilegiado con respecto a sus compañeros, casi hacía dudar de su edad.
De repente el locutor argentino avisó que tenía catorce años y era el jugador más joven del campeonato. ¡Catorce años! Tras comprobar que aquel trece de mayo no era el día de los inocentes en Argentina tomé conciencia de que estaba ante un privilegiado, un futbolista que en toda su etapa de juvenil fue muy por delante de los demás. Todo el fútbol pasaba por él, y esa condición la ha mantenido en casi toda su trayectoria hasta hoy.
Mediocentro
En una posición de mediocentro muy clásico en el fútbol argentino, que siempre entendió el puesto más para pensar y crear que para correr. Ese estilo que ya vimos en Fernando Redondo en el Real Madrid y ahora se repetirá con Cambiasso. Recuerdo que tras aquella Copa América sub-17 ya el Real Madrid se interesó por él. Entonces jugaba en Argentinos Juniors y vivía con su familia en el barrio de clase media de Villa del Parque. Acabó aquella Copa América sub-17 como eje de la selección. No me olvido del partido ante Uruguay, victoria 2-1 con un último gol de Peralta y Cambiasso escorado a la izquierda para después recuperar su posición natural. Ni la final con derrota 1-0 ante Brasil. Pekerman insistió muy a menudo con él por la izquierda en distintas selecciones juveniles.
Incluso con el cinco a la espalda jugó como volante izquierdo en el mundial sub-20 de Malasia. Ante la Inglaterra de Owen, por ejemplo. Y frente a Uruguay en la final, el día en que marcó de cabeza uno de los dos goles que dio el título del mundo a la selección albiceleste. Curioso porque el cabezazo nunca fue una de sus virtudes y ese día sorprendió a muchos en esa nueva faceta. La posición de volante izquierdo la probó mucho en Independiente hace poco más de un año, aunque mucho menos pegado a la banda que lo hacía en la sub-20. Puede funcionar muy bien como zurdo nato, con mucha calidad con la pierna izquierda, pero le falta un punto de velocidad. La lógica se impuso y por eso al final se consolidó como mediocentro en River Plate, y para ese puesto llega, por fin, al primer equipo del Real Madrid.
Goleador
Noticias relacionadas
En esa posición de cinco toca y distribuye la pelota a la perfección hasta que consigue adueñarse completamente del juego. Además, es capaz de llegar con peligro al área rival y marcar goles. En septiembre del año pasado, tuvo una racha goleadora que le sorprendió hasta a él mismo. Cinco goles en seis partidos, dos de ellos a Estudiantes. Esa fue una jornada que puede servir de referencia y de ejemplo de todas sus posibilidades ofensivas. Su gran virtud a lo largo de estos años ha sido la paciencia para equilibrar al equipo, para no perder nunca el orden, algo que le vendrá muy bien al Real Madrid.
Y con tanto inventor de juego ofensivo como el que tendrá por delante, se mantendrá donde más le gusta jugar, donde mejor se mueve y donde mejor puede ayudar al Real Madrid. Muchas veces parecerá que no hace gran cosa, pero el día que no esté se notará mucho su baja.